Te doy gracias, Señor, por todo lo que Tú has querido de mí en mi vida.
Bendito seas por el tiempo en que nací.
Bendito seas por el tiempo en que nací.
Alabado por mis buenas horas y mis días amargos.
Bendito seas por todo lo que me has negado.
Señor, no despidas jamás de tu servicio a tu siervo rebelde y perezoso.
Tú tienes poder sobre mi corazón.
Tú tienes poder sobre mí mismo en aquella profundidad donde sólo yo
puedo disponer de mí y de mi destino eterno.
puedo disponer de mí y de mi destino eterno.
Tu gracia es la gracia de eterno poder.
Dios sabio, misericordioso, amoroso: no me rechaces lejos de tu rostro.
Consérvame en tu servicio todos los días de mi vida.
Pídeme lo que quieras, pero dame lo que pidas.
Consérvame en tu servicio todos los días de mi vida.
Pídeme lo que quieras, pero dame lo que pidas.
Aunque yo me canse en tu servicio, Tú no te cansas en tu paciencia conmigo.
Tú vienes en mi ayuda, Tú me das la fuerza de comenzar siempre de nuevo, de esperar contra toda esperanza, de creer en la victoria, en tu victoria en mí en todas las derrotas, que son las mías.
KARLK RAHNER

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