EXPERIENCIA DE SANTA FAUSTINA
Por la noche, apenas me acosté, me dormí, pero si me dormí rápidamente, más rápidamente todavía fui despertada.  Vino a mí un Niño pequeño y me despertó.  Este Niño podía tener cerca de un año y me sorprendí de que hablara muy bien, ya que los niños de esta edad no hablan nada o hablan de manera poco comprensible.  Era indeciblemente bello, parecido al Niño Jesús y me dijo estas palabras:  Mira al cielo.  Y cuando miré al cielo, vi. las estrellas brillantes y la luna.  Ese Niño me preguntó:  ¿Ves la luna y las estrellas?  Contesté que las veía y Él me replicó con estas palabras:  Aquellas estrellas son las almas de los cristianos fieles y la luna son las almas consagradas.  Ves la gran diferencia de luz que hay entre la luna y las estrellas, igual de grande es en el cielo la diferencia entre el alma de un religioso y la de un cristiano fiel.  Y continuó que la verdadera grandeza está en amar a Dios y en la humildad.
Santa Faustina (La Divina Misericordia en mi alma)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

TE GLORIFICAMOS, DIOS NUESTRO

  Padre nuestro, que estás en los cielos . Realmente él es el Padre de todos nosotros y a todos nos conserva en el ser. ¿Le llamas Padre? Re...

ENTRADAS POPULARES