El filósofo y famoso promotor del ateísmo Antony Flew creyó a los 81 años... y escribió «Dios existe» Los nuevos hallazgos de la ciencia cambiaron su punto de vista. El problema del mal en el mundo, entre otros, fue la razón de su ateísmo.
Pero Flew cambió de opinión a medida que estudiaba más biología, se dio cuenta que la evidencia apoyaba la existencia de una inteligencia creadora, y que el azar y la necesidad o el mero materialismo no eran suficientes para explicar la complejidad del mundo. Los ateos lo acusaron de "senilidad", sin pruebas médicas que acreditasen nada. Desde luego esto no deja en buen lugar a los ateos, que por no reconocer nada en favor de Dios, acusan de senil a Anthony Flew; es muy injusto.
Esto fue lo que escribió en sus últimos años, si alguien piensa que esto lo ha escrito un hombre senil, es que no ha conocido a muchas personas seniles en sus vidas:
"Dos factores fueron especialmente decisivos. Uno fue mi creciente empatía con la idea de Einstein y de otros científicos notables de que tenía que haber una Inteligencia detrás de la complejidad integrada del universo físico.
El segundo era mi propia idea de que la complejidad integrada de la vida misma —que es mucho más compleja que el universo físico— solo puede ser explicada en términos de una fuente inteligente. Creo que el origen de la vida y de la reproducción sencillamente no pueden ser explicados desde una perspectiva biológica, a pesar de los numerosos esfuerzos para hacerlo.
Con cada año que pasa, cuanto más descubrimos de la riqueza y de la inteligencia inherente a la vida, y menos posible parece que una sopa química pueda generar por arte de magia el código genético. Se me hizo palpable que la diferencia entre la vida y la no-vida era ontológica y no química. La mejor confirmación de este abismo radical es el cómico esfuerzo de Richard Dawkins para aducir en "El espejismo de Dios" que el origen de la vida puede atribuirse a un “azar afortunado”. Si este es el mejor argumento que se tiene, entonces el asunto queda zanjado. No, no escuché ninguna voz. Fue la evidencia misma la que me condujo a esta conclusión."

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