MARÍA, NUESTRA VIDA Y DULZURA





MARÍA, DISPENSADORA DE LA GRACIA 
Para comprender mejor por qué la santa Iglesia llama a María nuestra vida, basta saber que, como el alma da la vida al cuerpo, así también la divina gracia da la vida al alma; porque un alma sin la gracia tiene nombre de viva, pero en verdad está muerta,
como se dice en el Apocalipsis:
“Tienes nombre vivo, pero en realidad estás muerto” (Ap 3, 1).

Por lo tanto, la Virgen nuestra Señora, obteniendo por su mediación a los pecadores la gracia perdida, los devuelve a la vida. La santa Iglesia, aplicándole las palabras de la Escritura: “Me hallarán los que madrugaren para buscarme” (Pr 8, 17), hace decir a la Virgen que la hallarán los que sean diligentes en acudir a ella de madrugada, es decir, lo antes posible.  
“Oíd –exclama san Buenaventura - oíd los que deseáis el reino de Dios: honrad a la Virgen María y encontraréis la vida y la eterna salvación.




MARÍA HALLÓ LA GRACIA PARA EL HOMBRE
Por lo cual, con razón nos exhorta san Bernardo con estas palabras: “Busquemos la gracia, pero busquémosla por medio de María”.
Si hemos tenido la desgracia de perder la amistad de Dios, esforcémonos por recobrarla, pero por medio de María,
porque si la hemos perdido, ella la ha encontrado;
que por ello la llama el santo “la que halló la gracia”.
Esto vino a decir el ángel, para nuestro consuelo, cuando dijo a la Virgen: “No temas, María, porque has hallado la gracia” (Lc 1, 30).

Pero si María nunca estuvo privada de la gracia, ¿cómo dice el ángel que la encontró? Se dice de una cosa que se ha encontrado cuando antes no se tenía. La Virgen estuvo siempre con Dios y llena de gracia, como el mismo ángel se lo manifestó al saludarla: “Alégrate, María, llena de gracia; el Señor está contigo”.
Si, pues, María no encontró la gracia para ella porque siempre la tuvo completa, ¿para quién la encontró? Y responde el cardenal Hugo: “La encontró para los pecadores que la habían perdido. Corran por tanto –dice el devoto escritor–, corran los pecadores que habían perdido la gracia,  junto a ella. Digan sin miedo: devuélvenos la gracia que has encontrado”.
Y porque ella ha sido y será siempre lo más querido de Dios, si acudimos a ella, ciertamente, la encontraremos. 


 De aquí que san Bernardo anima al pecador, diciéndole: “Vete a la madre de la misericordia y muéstrale las llagas de tus pecados y ella te mostrará a Jesús.  Y el Hijo de seguro escuchará a la Madre”. Así, en efecto, la santa Iglesia nos manda rezar al Señor que nos conceda la poderosa ayuda de la intercesión de María para levantarnos de nuestros pecados con la conocida oración: “Concédenos, Dios de misericordia, el auxilio a nuestra fragilidad para que quienes honramos la memoria de la Madre de Dios, con el auxilio de su intercesión, nos levantemos de nuestros pecados”.



MARÍA, ESPERANZA DEL PECADOR
 Acertadamente la llama san Bernardo escala de los pecadores, porque a los pobres caídos, los saca del precipicio del pecado
y los lleva a Dios.
Muy bien san Agustín la llama única esperanza de nosotros, pecadores, ya que por su medio esperamos la remisión de todos nuestros pecados.
Lo mismo dice san Juan Crisóstomo: que por la intercesión de María los pecadores recibimos el perdón.
Por lo que el santo, en nombre de todos los pecadores, la saluda así: “Dios te salve, Madre de Dios y nuestra, cielo en que Dios reside, trono en el que dispensa el Señor todas las gracias; ruega al Señor por nosotros para que por tus plegarias podamos obtener el perdón en el día de las cuentas y la gloria bienaventurada en la eternidad”.

Con toda propiedad, en fin, María es llamada aurora: “¿Quién es ésta que va subiendo como aurora naciente? (Ct 6, 9). Sí, porque observa el papa Inocencio: “Así como la aurora da fin a la noche y comienzo al día, así, en verdad, la aurora es figura de María que marcó el fin de los vicios y el comienzo de todas las virtudes”. Y el mismo efecto que tuvo para el mundo el nacimiento de María, se produce en el alma que se entrega a su devoción.
Ella clausura la noche de los pecados y hace caminar por la senda de la virtud. Por eso le dice san Germán: “Oh Madre de Dios, tu defensa es inmortal, tu intercesión es la vida”.
Y en el sermón del santo sobre su virginidad, dice que el nombre de María para quien lo pronuncia con afecto es señal de vida o de que pronto la tendrá. Cantó María: “Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones” (Lc 1, 48). “Sí, Señora mía –le dice san Bernardo–; por eso te llamarán bienaventurada todos los hombres, porque todos tus siervos, por tu medio, han conseguido la vida de la gracia y la gloria eterna.
En ti encontramos los pecadores el perdón, los justos la perseverancia y, después, la vida eterna”. “No desconfíes, pecador –habla san Bernardino de Bustos–, aunque hayas cometido toda clase de pecados; recurre con absoluta confianza a esta Señora, porque la encontrarás con las manos rebosantes de misericordia, que más desea María otorgarte las gracias
de lo que tú deseas recibirlas”.




 MARÍA RECONCILIA AL PECADOR CON DIOS
 San Andrés Cretense llama a María seguridad del divino perdón. Se entiende que cuando los pecadores recurren a María para ser reconciliados con Dios, Él les asegura su perdón y les da la prenda de esta seguridad.
Esta prenda es precisamente María, que Él nos la ha dado por abogada, por cuya intercesión, por los méritos de Jesucristo, Dios perdona a todos los pecadores que a ella se encomiendan.
Dijo un ángel a santa Brígida que los santos profetas se regocijaban al saber que Dios, por la humildad y pureza de María, había de aplacarse con los pecadores y recibir en su gracia a los que habían provocado su indignación.

Jamás debe un pecador temer ser rechazado por María si recurre a su piedad; no, porque ella es la madre de la misericordia y, como tal madre, desea salvar a todos, hasta los más miserables. “María es aquella arca dichosa donde el que se refugia –dice san Bernardo– no sufrirá el naufragio de la eterna condenación. Arca en que nos libramos del naufragio”. En el arca de Noé, cuando el diluvio, se salvaron hasta los animales. Bajo el manto de la protección de María se salvan también los pecadores.
Vio santa Gertrudis a María con el manto extendido, bajo el que se refugiaban muchas fieras: leones, osos, tigres..., y vio que María no sólo no los ahuyentaba, sino que con gran piedad los acogía y acariciaba. Con esto entendió la santa que los pecadores más perdidos, cuando recurren a María, no sólo no son desechados, sino que los acoge y los salva de la muerte eterna.
Entremos, pues, en esta arca; vayamos a refugiarnos bajo el manto de María, que ella, ciertamente, no nos despachará, sino que,
con toda seguridad, nos salvará.



Fuente:
"Las Glorias de María" (San Alfonso María de Ligorio)

 






ANÉCDOTAS DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY (SANTO CURA DE ARS)






Una jovencita le preguntó una vez:
 - Padre, quisiera que me diga cuál es mi vocación.
- Tu vocación es ir al cielo, le respondió él.


***

Un hombre temeroso le confió un día:
- Tengo miedo de ir al infierno.
Él respondió:
- Los que tienen miedo de ir al infierno, tienen menos riesgos de ir que los otros.

***

Después de un sermón, alguien le preguntó:
Señor cura, ¿por qué, cuando usted reza casi no se le entiende y, cuando predica, usted habla tan fuerte?   
Porque, cuando predico, hablo a sordos, a gente que duerme, mientras que, cuando rezo, hablo con el buen Dios que no está sordo.


***

Una señora piadosa tenía un esposo que no practicaba la religión
y ella rogaba mucho por su conversión, pues era cardíaco y podía morir de repente. Esta señora tenía costumbre de adornar una imagen de la Virgen que tenía en su casa. Su esposo se complacía en cortarle las flores para que las pusiera a la Virgen.
Un día, murió de repente sin recobrar el conocimiento y sin los auxilios de la religión. La esposa estaba muy triste, pensando en su posible condenación. Hizo un viaje a Ars y el santo cura le dijo: ¿No recuerda usted los ramos de flores que él cortaba para la Virgen? De esta manera, le daba a entender que se había salvado.

***

En una oportunidad, en medio de la multitud, un hombre se permitió llamarle con palabras poco cultas.
El santo cura le preguntó:
 - ¿Quién es usted, amigo mío? - Soy protestante.
- ¡Oh, mi pobre amigo! Usted es pobre, muy pobre, los protestantes ni siquiera tienen un santo cuyo nombre puedan dar a sus hijos.
Se ven obligados a pedir nombres prestados a la iglesia católica.




***

Llegó a Ars una señora enlutada, pues acababa de perder a su esposo que se había suicidado, y temía por su salvación. Al pasar el santo cura delante de ella para ir de la iglesia a la casa parroquial, se detuvo y le dijo: Se ha salvado. Está en el purgatorio y hay que rezar por él. Entre el parapeto del puente y el agua pudo hacer un acto de arrepentimiento. Acuérdese que en el mes de mayo su esposo, aunque incrédulo, se unía a sus oraciones en honor de la Virgen María. Esto le mereció la gracia del arrepentimiento final.

***

Una noche, para encender una vela, había usado una carta en la que había 500 francos. Y le decía riendo al cura de Fareins, padre Dubois: Ayer fabriqué unas cenizas de lujo. Y le refirió el hecho, añadiendo: “Peor hubiera sido haber cometido un pecado venial”



***

Una mañana, el maestro Juan Pertinand sorprendió a un niño, cuando estaba robando las limosnas de la misa.
Y dice: Fui con el alcalde a casa de sus padres, sin saberlo el Padre Vianney. Al día siguiente, la madre del niño fue a ver al santo cura, pensando que había sido él quien lo había denunciado, y se lo reprochó de malas maneras.
 Juan Pertinand, que oyó todos los improperios, dice que el santo oyó todo con calma y silencio. Al final, le respondió: Señora, tienen usted razón, ruegue para que me convierta

***

Dios le hizo conocer que uno de sus amigos difuntos estaba en el purgatorio. Cuando estaba en el momento de la consagración, tomó la hostia entre sus dedos y dijo: Padre santo y eterno, hagamos un cambio. Tú tienes el alma de mi amigo en el purgatorio y yo tengo el cuerpo de tu Hijo entre mis manos. Libera a mi amigo y yo te ofrezco vuestro Hijo con todos los méritos de su Pasión. Y, al momento de la elevación, vio el alma de su amigo rebosante de alegría subir al cielo. Por eso, solía decir: Cuando queramos obtener algo del buen Dios, ofrezcamos a su Hijo con todos sus méritos y no nos podrá rehusar nada.

***

Cuando oraba, decía palabras emotivas: Dios mío, yo te amo, aumenta mi amor en mi corazón cada vez más, desde este momento hasta mi muerte. Las decía con un acento tan vivo que todo el mundo se sentía empujado a amar más a Dios.



***

Cuando había procesión con el Santísimo, le gustaba que hicieran bellos altares y, a pesar de su edad y del gran peso de la custodia, no cedía a nadie la felicidad de llevarla.
Un día, le hice observar que estaría muy cansado y él me dijo: Aquel que yo llevaba, me llevaba a mí.

***

Fray Atanasio afirma: Cuando tenía dificultades, se abandonaba en las manos de Dios y me decía con sencillez que entonces se postraba ante el sagrario como un perrito a los pies de su amo.

***

Fray Atanasio declaró:
En los primeros tiempos que yo estaba en Ars, había un hombre (Luis Chaffangeon) que no pasaba nunca delante de la iglesia sin entrar. Por la mañana, cuando iba a trabajar, por la tarde, cuando venía del trabajo, él dejaba a la puerta sus aperos y estaba largo tiempo en adoración delante del Santísimo sacramento. Yo estaba encantado y un día le pregunté qué le decía a Nuestro Señor durante sus largas visitas. ¿Saben lo que me respondió?: “Señor cura, yo no le digo nada. Yo lo miro y él me mira”.





FUENTE:
P. ÁNGEL PEÑA O.A.R.
 VIDA Y ANÉCDOTAS  DEL CURA DE ARS

 
































SAN CLAUDIO DE LA COLOMBIÉRE,MAESTRO DE LA CONFIANZA EN DIOS


por Pedro Hernández O´Hagan, SDJ

"Debo esperarlo todo de su bondad".Tal propósito se hacía el P. Claudio al finalizar su retiro de Lyon, presentándonos una nota que será característica constante en su oración: la esperanza total en la bondad infinita.


Ofrecemos en el siguiente segmento algunas lecciones de confianza que nos ha dejado tan eminente maestro, quien a su vez fue discípulo del mismo Sagrado Corazón.
De hecho, pocos días antes de salir de Francia, recibió de santa Margarita María de Alacoque una nota con un mensaje del Sagrado Corazón que le enviaba esta enseña: "La bondad de Dios será su sostén tanto cuanto en Él confíe".

En las notas de su retiro de Londres, el P. Claudio intenta profundizar en ese mensaje: "Me parece haber encontrado un gran tesoro si sé aprovecharme de él. Es una firme confianza en Dios, fundada en su infinita bondad y en la experiencia que tengo de que jamás nos falta en nuestras necesidades".
Como fruto de su retiro, resuelve "no poner límites a la confianza y extenderla a todo".
La nota del Sagrado Corazón será un punto de referencia para el resto de su vida.
Algunos años más tarde escribe a la Superiora de las Salesas de Paray sobre el alcance inconmensurable de la confianza.
Nos parece que san Claudio tenía siempre en mente  el binomio entre la bondad de Dios y la esperanza.
En una ocasión escribe a santa Margarita María: "No hay que juzgar la conducta de tan buen Padre por malos que seamos, Él siempre será bueno con nosotros, mientras esperemos en Él.


A una religiosa de la Visitación de Paray que se quejaba de que el Señor la había abandonado, le escribe con tono severo: "Aleje de sí al demonio que le sugiere un pensamiento tan ofensivo a la misericordia del Señor, y hágale la justicia de creer que es infinitamente bueno, después de todas las pruebas que ha recibido de su bondad infinita".
"Nuestro Señor es bueno, más allá de lo que se pueda decir o pensar". Expresiones como ésta aparecen con frecuencia en los escritos del P. Claudio , quien invoca repetidamente al "Dios de bondad", y no se cansa de repetir que "nuestro Señor es infinitamente bueno", y por lo tanto "quiere que pongamos en Él toda nuestra confianza". Así san Claudio pone siempre como motivo de la confianza, la suma bondad de Dios.


Para ayudarnos a confiar únicamente en Él, muchas veces el Señor nos quita todos los socorros que pudiéramos esperar por otra parte, así podemos experimentar su bondad providente, como asegura el P. de la Colombiére a una religiosa: "Puesto que Jesucristo tiene todo su corazón, quiere tener todas sus preocupaciones y cuidados. Piense en Él y deje todo lo demás a su bondad. Verá que Él arreglará todos sus asuntos cuando usted no se ocupe sino de los de Él".
Ciertamente san Claudio , como buen maestro, ponía en práctica todo lo que aconsejaba. Así, con ejemplar deseo de despojarse totalmente de sí mismo y aventurarse a cualquier empresa confiando solo en Dios, escribía en su retiro de Londres: "¡Oh mi amabilísimo Señor! ¿Qué haría yo, pobre de mí, si no fueseis vos mi fortaleza? pero siéndola, como me lo aseguráis, ¿qué no haré por vuestra gloria? ¡Únicamente en vos confío! Todo lo puedo, a todo me atrevo en aquel que me conforta"




Con este espíritu , carente de miedos y sospechas, el P. Claudio ejerció su ministerio sacerdotal en la corte inglesa, donde las amenazas contra los católicos daban muchas razones para temer, pero no a nuestro santo, con su confianza firmemente afianzada en la divina bondad.

EL TONO DE LA CONFIANZA EN DIOS

En diversas ocasiones, san Claudio usa imágenes bíblicas que podrían ayudarnos a percibir el tono exacto de la verdadera confianza.
En el retiro de Londres, propone servirse de nuestro Señor "como de un escudo que me rodea, y que opondré a todos los dardos de mis enemigos". La imagen de Dios como escudo se repite hasta veces en los salmos, aludiendo a la valentía que tendrá el orante en la batalla, sin importar la magnitud del enemigo, si confía su defensa al impenetrable escudo del Altísimo.


Otra imagen que san Claudio utiliza con frecuencia es la confianza de los niños con su padre, pues para orar es necesario dirigirse a Dios con sencillez infantil y amarlo en todo.
A una persona que llevaba "una de las cruces más pesadas que se pueden llevar en esta vida", aconsejaba arrojarse a menudo en los brazos de nuestro Señor "como un pobre niño, que se hubiera perdido mil veces si no fuera por su bondad que lo sostiene".

A tal exigencia de confianza total corresponde la respuesta omnipotente de Dios: "ponga toda su confianza en Dios y no en criatura alguna, ponga toda su esperanza en Él, espérelo todo de Él y no de criatura alguna, ni aun de sus directores, porque no pueden nada sin nuestro Señor y Él lo puede todo sin ellos". "Nada es imposible a Dios y su misericordia no tiene límites"



La convicción profunda de que todo está en manos de Dios y que nada escapa a la presencia de su mirada trae la paz y la tranquilidad al alma orante aun en medio de las distracciones del mundo.
Esto expresa magistralmente una carta del santo a María Mayneaud:
"La disipación exterior no impide la soledad del corazón , cuando el espíritu está tranquilo y lo deja todo en manos de Dios, cuando se hace con humildad y resignación  lo que se hace por el mundo; cuando se cree que nada sucede sin permiso de Dios; cuando se obedece a los hombres como al mismo Dios, persuadiéndose de que sus palabras, sus acciones, su carácter, sus faltas, que todo eso en general y en particular está ordenado por la voluntad de Dios , que sabe muy bien lo que nos ha de suceder y lo quiere para nuestro bien y para su gloria".

LA CONFIANZA CONTRA LA INQUIETUD Y LA DESESPERACIÓN

Para san Claudio, el mayor mal que puede acontecer a una criatura es desconfiar de la bondad de Dios:
"Si uno se libra de ese mal, no hay ningún mal que no se pueda convertir en bien y del cual no se puedan sacar grandes ventajas. Aun cuando haya uno cometido muchas faltas, puede sacar provecho  de ellas confiándolas al perdón de Dios".


En una ocasión le escribe severamente a la abadesa de un monasterio que le había confesado su desesperación, él le manda por obediencia no volver a desconfiar:
"No sé lo que quiere usted decir de su desesperación, se diría que nunca ha oído hablar de Dios ni de su misericordia infinita. No puedo perdonarle ya esos sentimientos; le ruego que les tenga horror, y que recuerde que todo el mal que ha hecho no es nada en comparación del que hace faltando a la desconfianza"



San Claudio, que es un maestro de confianza en Dios, sabe bien que la inquietud se vence sacrificando al olvido los propios juicios y enredados pensamientos, ofreciendo como víctima la propia voluntad, y esto sólo por amor al buen Dios.
De hecho, muchas veces el propio juicio es solamente expresión de la testaruda voluntad, que se obstina y se inquieta por salirse con la suya a toda costa.


La solución a tales inquietudes nacidas de la propia voluntad es, según la enseñanza de nuestro santo, desear que se cumpla siempre la dulce, buena y amable voluntad de Dios y no la propia. Tal es la víctima que el Señor quiere que se le inmole y , aunque sea difícil y contrario a la propia naturaleza, "nada es imposible a los que aman a Dios y son amados por Él".




ACTO DE CONFIANZA EN DIOS
 (San Claudio de la Colombiere)

Dios mío, estoy tan persuadido de que veláis sobre todos los que en Vos esperan y de que nada puede faltar a quien de Vos aguarda toda las cosas,
que he resuelto vivir en adelante sin cuidado alguno, descargando sobre Vos todas mis inquietudes.
Mas yo dormiré en paz y descansaré; porque Tú ¡Oh Señor! Y sólo Tú, has asegurado mi esperanza.
Los hombres pueden despojarme de los bienes y de la reputación; las enfermedades pueden quitarme las fuerzas y los medios de serviros; yo mismo puedo perder vuestra gracia por el pecado; pero no perderé mi esperanza; la conservaré hasta el último instante de mi vida y serán inútiles todos los esfuerzos de los demonios del infierno para arrancármela.
Dormiré y descansaré en paz.

Que otros esperen su felicidad de su riqueza o de sus talentos; que se apoyen sobre la inocencia de su vida, o sobre el rigor de su penitencia, o sobre el número de sus buenas obras, o sobre el fervor de sus oraciones. En cuanto a mí, Señor, toda mi confianza es mi confianza misma. Porque Tú, Señor, solo Tú, has asegurado mi esperanza.

A nadie engañó esta confianza. Ninguno de los que han esperado en el Señor ha quedado frustrado en su confianza.
Por tanto, estoy seguro de que seré eternamente feliz, porque firmemente espero serlo y porque de Vos ¡oh Dios mío! Es de Quien lo espero. En Ti esperé, Señor, y jamás seré confundido.

Bien conozco ¡ah! demasiado lo conozco, que soy frágil e inconstante; sé cuánto pueden las tentaciones contra la virtud más firme; he visto caer los astros del cielo y las columnas del firmamento; pero nada de esto puede aterrarme.
Mientras mantenga firme mi esperanza, me conservaré a cubierto de todas las calamidades;
y estoy seguro de esperar siempre, porque espero igualmente esta invariable esperanza.

En fin, estoy seguro de que no puedo esperar con exceso de Vos y de que conseguiré todo lo que hubiere esperado de Vos. Así, espero que me sostendréis en las más rápidas y resbaladizas pendientes, que me fortaleceréis contra los más violentos asaltos y que haréis triunfar mi flaqueza sobre mis más formidables enemigos.
Espero que me amaréis siempre y que yo os amaré sin interrupción; y para llevar de una vez toda mi esperanza tan lejos como puedo llevarla, os espero a Vos mismo de Vos mismo ¡oh Creador mío! Para el tiempo y para la eternidad. Así sea.



PRUEBAS DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO



El mensaje que resplandeció a lo largo del mundo antiguo, que cambió vidas y que revolucionó al mundo no fue "Amarás a tu prójimo", pues toda persona moralmente sana ya sabía eso; eso no era ninguna noticia. Lo sorprendente era que un hombre que se declaró ser el Hijo de Dios y el Salvador del mundo había resucitado de entre los muertos.


Hay un desafío razonable para el escéptico: Si puede demostrarse que Jesús realmente resucitó de entre los muertos, ¿creerías en Él? Porque si realmente resucitó, esto da validez a su alegación de ser divino y no meramente humano, ya que resucitar de la muerte es algo que está más allá del poder humano; y su divinidad confirma la verdad del resto de todo lo que dijo, porque Dios no puede mentir. La resurrección distingue a Jesús de todos los demás fundadores religiosos. Los huesos de Abraham y Mahoma y Buda y Confucio y Lao-tzu y Zoroastro todavía están aquí en la tierra. La tumba de Jesús está vacía. Las consecuencias existenciales de la resurrección son incomparables.


Es la prueba concreta, veraz y empírica de que la vida tiene esperanza y significado; la vida triunfa al final; Dios ha derrotado a nuestro último enemigo: la muerte, Y estas consecuencias existenciales de la resurrección pueden ser vistas al comparar a los discípulos antes y después de la resurrección. Antes, huyeron, negaron a su Señor y se amontonaron detrás de puertas cerradas llenos de miedo y confusión. Después, fueron transformados en hombres seguros de sí mismos, misioneros que cambiaron el mundo, mártires valientes y viajeros embajadores de Cristo llenos de gozo. La mayor importancia de la resurrección no está en el pasado — "Cristo resucitó" — sino en el presente — "Cristo está resucitado". El ángel que estaba cerca de la tumba le preguntó a las mujeres, "¿Por qué buscais a los vivos entre los muertos?" (Lucas 24-5).




Qué clase de cuerpo será este cuerpo resucitado, no es una pregunta simple.

El cuerpo resucitado de Jesús evidentemente tenía algo muy extraño, porque sus discípulos y amigos cercanos no le reconocieron al principio, sin embargo más tarde sí.




Tampoco sabemos exactamente cómo fue que Jesús resucitó. Nadie vio el acto mismo, sólo sus consecuencias, a Jesús resucitado.
Nadie sabe qué tecnología espiritual fue la que Dios usó. En ese sentido no podemos definir la resurrección. Pero podemos distinguirla de varias alternativas con las que es confundida a veces.

El Cristo resucitado no es un fantasma. Eso fue lo que los apóstoles pensaron al principio (Lucas 24, 36-43) por eso Cristo les mostró sus manos y sus pies cicatrizados y comió pez asado delante de ellos . Un fantasma es un espíritu sin cuerpo; Jesús resucitado tiene un cuerpo real, por lo tanto, el Cristo resucitado no es un fantasma.


La resurrección tampoco es simplemente una resucitación, como la de Lázaro. El cuerpo con el que Lázaro salió de su tumba era el mismo cuerpo viejo que tenía anteriormente, tenía puesto su sudario (Juan 11, 44). El sudario de Jesús sin embargo fue cuidadosamente enrollado y puesto en otro lugar en su tumba (Juan 20, 6-7). Lázaro tenía que morir de nuevo pero Jesús no (Romanos 6-9).

La resurrección tampoco es una reencarnación.
La reencarnación, supuestamente, sólo le da a uno otro cuerpo mortal. El cuerpo resucitado de Cristo era inmortal. Los escritores del Nuevo Testamento hablan como si el logro de Cristo al resucitar de entre los muertos era el primer evento de su clase en toda la historia del universo. Él es "la primicia", el "pionero de vida". Él ha abierto una puerta que había estado cerrada desde la muerte del primer hombre.

La resurrección también es distinta de una visión, porque aunque ésta puede provenir de Dios, o ser causada por el propio inconsciente o por espíritus malignos, una visión permanece puramente espiritual y subjetiva: está en la mente. Pero el cuerpo resucitado de Jesús fue visto en público por muchos al mismo tiempo. Él fue tocado. Él comió.

La resurrección no es una leyenda, porque las leyendas sólo son ficción y tampoco es un mito, porque, a diferencia de los mitos, la resurrección ha ocurrido en un tiempo y lugar real, específico y concreto en la Historia, y certificada por testigos oculares. El Nuevo Testamento explícitamente distingue la resurrección de Cristo de mitos y leyendas: "Porque cuando les dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo no seguimos mitos ingeniosamente inventados sino que fuimos testigos oculares de su majestad"
(2 Pedro 1-16).


Creemos que la resurrección de Cristo puede ser probada con al menos tanta certeza como cualquier otro evento universalmente creído y bien documentado de la historia antigua.
Si Jesús no resucitó, entonces los apóstoles, que enseñaron que sí resucitó, o estaban engañados o eran mentirosos, o fueron engañados por una alucinación, o los apóstoles crearon un mito, o los apóstoles conspiraron para esparcir por el mundo la mentira más famosa y exitosa en la historia, o Jesús sólo se desmayó y se recuperó, no resucitó.
Cada una de estas teorías es lógicamente posible, y por consiguiente deben investigarse apropiadamente.
Estas también son las únicas posibilidades, a menos que incluyamos ideas extremadas que historiadores responsables jamás han tomado en serio, como la que dice que nunca existió; que su historia entera no es más que la novela de fantasía más grande del mundo escrita por unos simples pescadores;
Si podemos refutar todas las teorías, habremos demostrado la verdad de la resurrección

La Refutación De La Teoría Del Desmayo.
Ocho argumentos:

1. Jesús no pudo haber sobrevivido a la crucifixión. Los procedimientos romanos eran muy cuidadosos a fin de eliminar esa posibilidad. La ley romana incluso le imponía la pena de muerte a cualquier soldado que dejara escapar a un prisionero condenado a muerte de alguna manera, incluyendo boicotear una crucifixión. Simplemente no se hacía.

2. El hecho de que el soldado romano no le quebró las piernas a Jesús, como lo hizo con los otros dos criminales crucificados (Juan 19,31-33), significa que el soldado estaba seguro de que Jesús estaba muerto. Al quebrar las piernas se aceleraba la muerte para que el cadáver pudiera ser bajado antes del sábado.

3. Juan, un testigo ocular, certificó que él vio sangre y agua salir del corazón perforado de Jesús (Juan 19, 34-35). Esto demuestra que los pulmones de Jesús habían experimentado un colapso y que había muerto de asfixia. Cualquier especialista médico puede atestiguar de esto.

4. El cuerpo estaba totalmente envuelto en vendas de sábanas y dentro de la tumba (Juan 19, 38-42).

5. Las apariciones después de la resurrección convencieron a los discípulos, incluso al dudoso de Tomás, que Jesús estaba gloriosamente vivo (Juan 20, 19-29). Es psicológicamente imposible que los discípulos hubieran sido tan transformados y que hubieran estado tan confiados en sí mismos si Jesús solamente se sacudió de un desmayo, desesperadamente necesitado de un doctor. Un hombre medio muerto y enfermo no es adorado valientemente como divino señor y conquistador de la muerte.

6. ¿Cómo pudieron los guardias romanos que cuidaban la tumba ser subyugados por un difunto en desmayo? ¿o por discípulos desarmados?

7. ¿Cómo pudo haber movido un hombre medio muerto y desmayándose la gran piedra en la puerta de la tumba? ¿Quién movió la piedra sino un ángel?. Nadie jamás ha contestado esta pregunta.
Ni los judíos ni los romanos lo hubieran hecho, porque a ambos les interesaba que esa tumba se mantuviera sellada. Los judíos fueron los que en primer lugar ordenaron que esa piedra se pusiera allí y los guardias romanos hubieran sido ejecutados si hubieran dejado que el cuerpo se "escapara". La historia que las autoridades judías divulgaron, que los guardias se durmieron y que los discípulos robaron el cuerpo (Mateo 28, 11-15), es sorprendente. Los guardias romanos no se hubieran dormido haciendo un trabajo como ese; si lo hacían, hubieran sido ejecutados. Y aún si se hubieran dormido, la muchedumbre y el esfuerzo y el ruido que hubieran sido necesarios para mover la enorme roca los hubieran despertado.

8. Si Jesús se despertó de un desmayo, ¿adónde se fue? Piense en esto detenidamente: ahora tenemos en nuestras manos a un cuerpo vivo, no un cadáver. ¿Por qué se desapareció? No existe información en absoluto, ni siquiera datos falsos, fantásticos o imaginados acerca de la vida de Jesús después de su crucifixión en ninguna fuente, amiga o enemiga, en ningún tiempo, ya sea inmediato o siglos más tarde. Un hombre como este, con un pasado como este, hubiera dejado rastro.

¿CÓMO UN HOMBRE MEDIO MUERTO PUDO MOVER LA PESADA PIEDRA DE LA TUMBA?


La Refutación De La Teoría De La Conspiración:
Cinco Argumentos:
¿Por qué los discípulos no hubieran podido inventar toda la historia ?

1. "Los apóstoles o estaban engañados o eran mentirosos. Mientras Jesús estaba con ellos, Él podía sostenerlos; pero posteriormente, si él no se les apareció, ¿quién los hizo actuar? La hipótesis de que los apóstoles eran embusteros es muy absurda. Imagínese a estos hombres reuniéndose después de la muerte de Jesús, y conspirando para decir que él había resucitado de entre los muertos. Esto significaba atacar a todos los poderes existentes. Si Sólo uno de los apóstoles flaqueaba en la mentira, todos hubieran estado perdidos, se enfrentaban al posible encarcelamiento, a las torturas y a la muerte.
El hecho histórico es que nadie jamás confesó — voluntariamente o bajo presión, soborno o incluso tortura — que la historia entera de la resurrección era falsa, que era un engaño deliberado. Aún cuando personas cedieron bajo tortura, negaron a Cristo y adoraron al César, pero nunca revelaron que la resurrección era parte de una conspiración, porque nunca había habido nada que revelar. Ningún cristiano creyó que la resurrección era parte de una conspiración; si lo hubieran creído, no se hubieran convertido en cristianos.

2. Si ellos inventaron el relato de la resurrección, fueron los fantasiosos más creativos, diestros e inteligentes de la historia sobrepasando en gran manera a Shakespeare, o Dante , no es lo que se esperaría de simples pescadores y hombres sencillos. Su caracteres argumenta fuertemente en contra de la conspiración . La honestidad de los apóstoles es demostrada en sus palabras y hechos. Predicaron a un Cristo resucitado y vivieron un Cristo resucitado. Voluntariamente murieron por su "conspiración". Nada demuestra la sinceridad como el martirio. El cambio de sus vidas — del miedo a la fe, de la desesperación a la confianza, de la confusión a la certeza, de la cobardía a la valentía firme bajo las amenazas y la persecución — no sólo demuestra su sinceridad, sino que también confirma una causa poderosa para ello. ¿Puede una mentira causar semejante transformación? El bien supremo de la historia — la santidad —¿ ha surgido de la suprema mentira? Use aquí su imaginación y su sentido de perspectiva. Imagínese a doce pobres campesinos, temerosos, estúpidos (¡lea los Evangelios!) cambiando al empedernido mundo romano con una mentira. Y no una mentira atractiva y fácil de digerir tampoco, como dice Santo Tomás de Aquino:
"En medio de la tiranía de los perseguidores, una multitud innumerable de personas, simples
y estudiados, corrieron a la fe cristiana. En esta fe hay verdades proclamadas que superan todo intelecto humano; los placeres de la carne son refrenados; se enseña que las cosas del mundo deben de ser tratadas con desprecio. Ahora, que las mentes de los hombres mortales asientan a estas cosas es el más grande de los milagros... esta maravillosa conversión del mundo a la fe cristiana es el testimonio más claro... porque sería verdaderamente más maravilloso que todas las señales, si el mundo hubiera sido guiado por hombres simples y humildes a creer verdades tan exaltadas, a lograr acciones tan difíciles y a tener esperanzas tan elevadas."
(Summa Contra Gentiles, I, 6)

3. No hubieran tenido motivo alguno para semejante mentira. Las mentiras siempre se dicen para obtener alguna ventaja egoísta. ¿Qué ventaja sacaron los "conspiradores" de su mentira? Fueron odiados, perseguidos, encarcelados, torturados, exiliados, crucificados, quemados, decapitados, destripados y echados a los leones,¡esto no es un catálogo de privilegios!

4. Si la resurrección era una mentira, los judíos podían haber presentado el cadáver y hubieran cortado esta temida superstición de raíz.
Todo lo que tenían que hacer era ir a la tumba y sacarlo. Los soldados romanos y sus líderes estaban de parte de ellos, no de parte de los cristianos.
Y si los judíos no podían obtener el cuerpo porque los discípulos se lo habían robado, ¿cómo lo hicieron?

5. El hecho de que los discípulos fueron capaces de proclamar la resurrección en Jerusalén en la cara de sus enemigos unas pocas semanas después de la crucifixión demuestra que no mintieron, porque hubieran sido desenmascarados por sus adversarios quienes tenían el interés y el poder de exponer cualquier fraude.

La experiencia común demuestra que tales intrigas son inevitablemente expuestas." William Lane Craig dice: En conclusión, si la resurrección fue una mentira conspirada y fabricada, esta viola todas las leyes históricas y psicológicas conocidas acerca de la mentira. Es, por lo tanto, tan acientífica, tan irrepetible, tan única y tan improbable como la resurrección misma.




La Refutación de la Teoría de la Alucinación.
Nueve Argumentos:

¿Por qué no fue una alucinación?
1. Hubo demasiados testigos. Las alucinaciones son privadas, individuales y subjetivas. Cristo se le apareció a María Magdalena, a los discípulos sin Tomás presente, a los discípulos incluyendo a Tomás, a los dos discípulos en Emaús, a los pescadores en la playa, a Santiago , e incluso a quinientas personas de una sola vez (1 Corintios 15, 1-11), y Pablo dice en este pasaje que la mayoría de los quinientos están vivos, invitando a cualquier lector a que confirme la verdad de la historia por medio de la interrogación de los testigos oculares — Él nunca hubiera podido hacer esto y salirse con la suya, dado el poder, recursos y número de sus enemigos, si no fuese verdad.

2. Los testigos eran cualificados, sencillos, honestos, tenían conocimiento de primera mano de los hechos.

3. Los quinientos vieron a Cristo juntos, al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esto es incluso más excepcional que quinientas "alucinaciones" privadas, en diferentes tiempos y lugares.

4. Las alucinaciones en general, duran unos cuantos segundos o minutos, raramente horas. Ésta permaneció durante cuarenta días (Hechos 1, 3 )

5. Las alucinaciones en general ocurren solamente una vez, excepto a los dementes. Esta alucinación ocurrió muchas veces, a gente normal.
(Juan 20, 19 y 21,14; Hechos 1,3).

6. No sólo los discípulos no esperaban esto, ni siquiera lo creyeron al principio — ni Pedro, ni las mujeres, ni Tomás, ni los once. Ellos pensaban que era un fantasma; él tuvo que comer algo para probar que no lo era (Lucas 24, 36-43), las alucinaciones no comen. El Cristo resucitado lo hizo, en al menos dos ocasiones (Lucas 24, 42-43; Juan 21, 1-14) y además los discípulos lo tocaron. (Mateo 28, 9; Lucas 24, 39; Juan 20, 27), también hablaron con él y él les respondió. esta "alucinación" conversó con al menos once personas a la vez, por cuarenta días
(Hechos 1, 3).

7. Los apóstoles no hubieran podido creer en la "alucinación" si el cadáver de Jesús hubiera estado todavía en la tumba. Este es un punto muy simple y muy revelador; porque si era una alucinación, ¿dónde estaba el cadáver? Ellos hubieran ido a mirar; si estaba allí, no hubieran podido creer.

8. Si los apóstoles hubieran alucinado y después hubieran propagado su alucinógeno relato, los judíos hubieran podido desmontar el relato con sólo presentar el cuerpo, a menos que los discípulos se lo hubieran robado, y en este caso regresamos a la teoría de la conspiración y todas sus dificultades.

9. Una alucinación sólo explicaría las apariciones después de la resurrección; no explicaría la tumba vacía, la piedra rodada, o la incapacidad de presentar el cadáver. Ninguna teoría puede explicar todos estos datos excepto a una real resurrección.



La Refutación de la Teoría del Mito
Seis Argumentos:

1. El estilo de los Evangelios es radical y claramente diferente del estilo de todos los mitos.
Cualquier experto literario que conoce y aprecia los mitos puede verificar esto. No son eventos extravagantes, espectaculares e infantilmente exagerados. Nada es arbitrario. Todo cabe en su lugar. Todo es significativo. En un mito, ocurren eventos tan espectaculares que sería una distracción agregar mucha profundidad de carácter.
Los mitos tienen mucha palabrería sin sentido, los Evangelios son escuetos. Hay también marcas evidentes de descripción de testigos oculares, como el pequeño detalle acerca de Jesús escribiendo en el suelo cuando se le preguntó si se debería de apedrear a la adúltera o no (Juan 8, 6).
Nadie sabe porqué esto está puesto allí; no se saca nada de ello. La única explicación es que el autor lo vio.

2. No hubo suficiente tiempo para que el mito se desarrollara pues varias generaciones tienen que pasar antes de que los elementos mitológicos agregados puedan ser erróneamente creídos como hechos. Los testigos oculares todavía estarían vivos antes de que eso ocurriera para desacreditar las nuevas versiones míticas. Nadie duda de que las cartas de Pablo fueron escritas dentro del tiempo de vida de los testigos oculares de Cristo, por lo que no hay ni siquiera una generación para que se pueda crear el mito.

3. Hay otros documentos que hablan de la resurrección de Jesús, como las cartas de Bernabé y Clemente que se refieren a los milagros y la resurrección de Jesús. Policarpo menciona la resurrección de Cristo, Ignacio de Antioquía habla acerca de la resurrección.
Puadratus escribe que varias personas que habían sido sanadas por Jesús todavía estaban vivas.
Justino el Mártir menciona los milagros de Cristo. Estos hechos muestran que la historia en los Evangelios era en esencia la misma historia que los cristianos tenían desde el comienzo.
“Esto significa que la resurrección de Jesús fue siempre una parte de la historia”.
(William Lane Craig, Apologetics, chapter 6).

4. Los primeros testigos de la resurrección fueron mujeres. En el judaísmo del primer siglo, las mujeres tenían un bajo estatus social y no tenían ningún derecho legal para servir de testigos. Si la tumba vacía hubiera sido una leyenda inventada, sus inventores ciertamente no hubieran puesto que fue descubierta por mujeres, cuyo testimonio era considerado sin valor. Pero como era cierto, tuvieron que decirlo aunque fuera un inconveniente en aquella época

5. El Nuevo Testamento explícitamente dice que la resurrección no es mito (2 Pedro 1,16)

6. El teólogo William Lane Craig, en su libro Knowing the Truth About the Resurrection, prueba dos cosas: primero, que los Evangelios fueron escritos por los discípulos, no por creadores de mitos tardíos, y segundo, que los Evangelios que tenemos en la actualidad son esencialmente los mismos que los originales.

A. Prueba de que los Evangelios fueron escritos por testigos oculares:
1. Los Evangelios muestran un conocimiento íntimo de Jerusalén anterior a su destrucción en el años 70 d.C y están llenos de nombres propios, fechas, detalles culturales, eventos históricos y costumbres y opiniones de esa época.

2. Las historias acerca de las debilidades humanas de Jesús y de las fallas de los discípulos también apoyan la veracidad de los Evangelios.

3. Hubiera sido imposible para los falsificadores inventar una narrativa tan consistente como la que encontramos en los Evangelios, pues estos no tratan de suprimir aparentes discrepancias, lo cual indica su originalidad (que fueron escritos por testigos oculares). No hay ningún intento de armonización entre los Evangelios, tal y como lo esperaríamos de falsificadores.

4. Los Evangelios no contienen anacronismos; los autores parecen haber sido judíos del primer siglo que fueron testigos de los eventos.

5. Había muchos testigos oculares que todavía estaban vivos cuando los libros fueron escritos que podían testificar si vinieron o no de sus supuestos autores.

6. El testimonio extra-bíblico, unánimemente atribuye los Evangelios a sus autores tradicionales,... como el testimonio de la Epístola de Barnabé, la Epístola de Clemente, El Pastor de Hermas, hasta llegar a Eusebio en 135 d.C.... Teófilo, Hipólito, Orígenes, Cuadrato, Ireneo, Mélito, Policarpo, Justino el Mártir, Dionisio, Tertuliano, Cipriano, Tatiano, Cayo, Atanasio, Cirilio... incluso los oponentes del cristianismo como Celso, Porfirio, el emperador Julián etc... reconocieron esto.
Podemos concluir que si dudamos de que los Evangelios vienen de los autores tradicionales, también podemos dudar de que las obras de Filo o Josefo son auténticas, excepto que los Evangelios contienen eventos sobrenaturales."

B. Prueba de que los Evangelios que tenemos en la actualidad son los mismos que fueron originalmente escritos:
1. Ninguna otra obra antigua está disponible en tantas copias y lenguajes, y sin embargo todas estas versiones concuerdan en contenido.

2. La abundancia de manuscritos distribuidos sobre una amplia área geográfica demuestra que el texto ha sido transmitido con sólo discrepancias insignificantes.

3. Los Evangelios no hubieran podido ser corrompidos sin una gran protesta de parte de todos los cristianos ortodoxos.

4. No ha habido tiempo para una falsificación, pues los libros del Nuevo Testamento son citados por los Padres de la iglesia en sucesión cercana y constante.

5. Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia,
pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.

Ninguna alternativa a una resurrección real todavía ha explicado la existencia de los Evangelios, el origen de la fe cristiana, el fracaso de los enemigos de Cristo de exhibir su cuerpo, la tumba vacía, la piedra rodada o los relatos de las apariciones después de su resurrección. El desmayo, la conspiración, la alucinación y el mito son las únicas alternativas a una resurrección real y cada una ha sido refutada.



Fuente:
Extracto del capítulo 8 "The Resurrection" de Handbook of Christian Apologetics por Peter Kreeft/Fr. Ronald Tacelli, SJ (Intervarsity Press, 1994)















¿Es Jesús un Copia de Horus, Mitra, Krishna, Dionisio y otros dioses paganos?



Esta es una pregunta frecuente sobretodo después del documental ‘Zeitgeist’, donde se hace una serie de afirmaciones para tratar de probar que Jesús es una copia de diferentes dioses paganos, pero cuando investigamos estas afirmaciones , descubrimos que esta supuesta relación entre el Nuevo Testamento y la mitología es maliciosamente falsa.

Zeitgeist llegó a ser visto por más de 50 millones personas, y ninguna se tomó la molestia de investigar si estaban siendo engañadas.
Es curioso ver cómo los ateos, que no creen en la Biblia por considerarlo un libro de fantasía y "seres imaginarios", después se creen cualquier cosa, sobretodo si atenta contra el cristianismo.

Vamos a demostrar cómo Jesús no es una copia de estos dioses mitológicos, empecemos por Horus:

HORUS

En Zeitgeist se dice que Horus nació el 25 de diciembre, sin embargo,según la historia mitológica egipcia, el cumpleaños de Horus se celebra en la temporada de Khoiak (octubre y noviembre). Además, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia como la fecha del nacimiento de Jesús y por lo tanto no tiene relevancia.
También se dice que Horus nació de una virgen, sin embargo Horus nació de su madre Isis , viuda de Osiris, de virgen nada.
Según Richard Wilkinson, en Complete gods and goddesses of ancient Egypt, 2003 pag.146 podemos leer: Gracias a su magia, Isis revivificó el miembro sexual de Osiris y quedó embarazada por él, dando a luz a Horus.
Econtramos otra versión del nacimiento de Horus en Gods an men in Egypt, 2004 pag.39 por Dunand/Zivie-Coche:
Después de tener relaciones sexuales en forma de pájaro con el Dios muerto que ella volvió a la vida, dio a luz a su hijo póstumo, Horus.
En Zeigest se dice también que tres hombres sabios vinieron a adorar al recién nacido "Salvador", pero ninguna fuente es proporcionada por el documental acerca de esta afirmación.
Además, la Biblia no dice que “TRES hombres sabios” fueron a ver a Jesús, nunca nos dice el número de hombres sabios.
“Horus era un maestro niño prodigio a los 12 años”  La película no ofrece fuentes ni hay registros de esto.
“Horus tenía 12 discípulos” –el Historiador Glen Miller escribe: Puedo encontrar referencias a cuatro “discípulos” y dieciséis seguidores humanos.
Horus fue crucificado, sepultado y resucitó al tercer día.
No hay registro histórico en la mitología egipcia de que Horus haya sido crucificado.
Además, la crucifixión era un método de ejecución inventado por el Imperio Romano miles de años después de la época del mito de Horus.
Si usted se está preguntando cómo Zeitgeist ha podido hacer tales afirmaciones que no tienen ninguna evidencia histórica real, la explicación es fácil: se benefician de la “falacia del escéptico”,en pocas palabras, cuando se trata de atacar la credibilidad de la Biblia, se supone que el escéptico es totalmente creíble.
Así que los creadores de Zeitgeist sabían que la mayoría de la gente no investigarían sus ataques y que iban a tomar como ciertas sus afirmaciones
(tal como lo hizo Dan Brown con las numerosas imprecisiones del Código Da Vinci).

¿Es Jesús una copia de Mitra


MITRA


Según Zeigest, Mitra nació de una virgen, pero según los historiadores, Mitra nació de una roca.
“Mitra nació el 25 de diciembre” – Una vez más, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia y por lo tanto tiene ningún significado para la historia de Jesucristo, además, en el mitraísmo no hay fecha de nacimiento de Mitra.
"Mitra tuvo 12 discípulos",  Franz Cumont, considerado el primer gran investigador de Mitra, afirma que los discípulos fueron en realidad signos del zodiaco.
“Mitra fue crucificado, muerto durante tres días, y luego resucitó".
Mitra nunca muere. Completó su misión en la tierra y regresó a los cielos en un carro.
En el mitraísmo no hay ninguna mención histórica de la crucifixión, entierro o resurrección en cualquier obra de arte o texto.
En su libro "Imagen y valor en el mundo greco-romano" , Richard Gordon escribe que no hay recogida en ningún sitio la muerte de Mitra, y por lo tanto no hay resurrección de Mitra.
El Dr. Edwin Yamauchi lo corrobora: “No se de ninguna referencia a una supuesta muerte y resurrección de Mitra”.
También es importante señalar en la investigación que Franz Cumont hizo de Mitra, que su conclusión principal era que a diferencia de Jesucristo, que era una persona real, Mitra no existía.

¿Es Jesucristo una imitación de Dionisio?


DIONISIO

Dioniso (también conocido como Baco) era un dios griego y romano del vino.
Según Zeigest, Dionisio nació de una virgen, pero por los escritos sabemos que  Semele, hija de Kadmos, se unió a Zeus y le dio un hijo, Dionisio (Hesiod, Theogony, 940 ff. Greek epic, 600-700 BC), no se dice nada de que Semele fuera virgen.
“Dionisio nació el 25 de diciembre” – Una vez más, no hay ningún manuscrito o evidencia de esta fecha, y como hemos dicho antes, no está en la biblia que Jesús naciera ese día.
Algunos apuntan a la capacidad de Dioniso para crear el vino como una señal de que Jesús era una copia (ya que Jesús convirtió el agua en vino en una boda) pero Dioniso era el dios del vino y Jesús era el Hijo de Dios y Salvador de la humanidad, nada que ver.
Una de las afirmaciones más audaces de que Jesús es una copia de Dionisio está sacado de un libro llamado ‘Los Misterios de Jesús’ con el amuleto de una foto de Dionisio en una cruz en su portada,no se sabe si el amuleto es real, pero si lo fuera, el amuleto está fechado a más de 300 años después de la crucifixión de Cristo, por lo que es más lógico pensar que la crucifixión de Dionisio sería más bien una copia de la crucifixión de Jesús y no al revés.
En "Origen, Contra Celsum, Book IV"  se cuenta que Dionisio fue expulsado del trono de Júpiter por los Titanes y hecho pedazos, y sus restos fueron de nuevo juntados y volvió a la vida, y subió al cielo, en ningún sitio se nombra la crucifixión de Dionisio, ni su resurrección.



¿Es Jesucristo un Copia de Krishna?

KRISHNA

En el hinduismo, Krishna se cree que es el octavo avatar de Vishnu, el segundo aspecto de la trinidad hindú.
Casi todos los parecidos entre Krishna y Jesús se remontan a Kersey Graves, un autor del siglo 19 que creía que el cristianismo fue creado a partir de mitos paganos. Aunque sus obras han sido probados por los estudiosos como falsas muchos todavía recurren a sus argumentos sin saber que ya están refutadas.

Según Zeigest, Krishna nació de una virgen llamada Devaki” – En el libro de la mitología, el investigador Joseph Campbell descubre el origen de Krishna:
"Su madre tuvo siete hijos antes de nacer, por lo que claramente no era virgen".
Krishna pasó su niñez y adolescencia entre pastores y pastoras, solía tener amoríos con las pastoras, se convirtió en Rey y se casó, tuvo 16.108 esposas.
Krishna no fue crucificado ni resucitó al tercer día, en la mitología hindú, Krishna fue muerto accidentalmente por un cazador.
Como vemos, Krishna no tiene ningún parecido con Jesús.
A diferencia del Nuevo Testamento, que ha sido verificado como el documento más fiable y fundamentado de la antigüedad, el libro sagrado del hinduismo atravesó siglos drásticos y hubo muchos cambios después de que fuese escrito.

¿Es Jesucristo una copia de Atis?

ATIS

El nacimiento de Atis se celebraba en Roma el 21 de marzo (equinoccio de primavera) y no el 25 de diciembre como dicen.
Su madre era Nana, hija de un Dios, que cogió un fruto y lo colocó en su regazo, el fruto desapareció y ella quedó encinta. En ningún registro consta que fuera Virgen.
Su madre Nana abandonó a Atis en una montaña y fue criado por un carnero (nada que ver con María, que no abandonó a Jesús ni en la cruz)
Atis se iba a casar pero apareció la diosa Cibeles que estaba enamorada de él, y lo hizo enloquecer haciendo que se cortara los genitales, pero Atis renació como un pino.

Podemos citar a muchos dioses más, pero el resultado es el mismo, no hay paralelismos con Jesús, TODO ES UNA GRAN MENTIRA.

El Jesús histórico retratado en la Biblia es auténtico y único, las similitudes alegadas a esos mitos son absurdas y quien las hizo posee una enorme imaginación.
Mientras que hay miles de versiones circulando por ahí sobre estos dioses mitológicos, ningún trabajo de la antigüedad tiene más evidencia con respecto a la veracidad histórica que el Nuevo Testamento.

Se han hecho estudios comparativos de todas las copias que conservamos de cada uno de los evangelistas.
Ningún otro autor, ni religioso, ni profano, de aquellos tiempos, puede presentar la cantidad de papiros, de códices, de citas de autores etc..., como los libros del Nuevo Testamento pueden ofrecer.

En favor de la autenticidad de los Evangelios existe tal tradición literaria como no existe de ningún otro escrito de la antigüedad, una tradición antiquísima, pública, universal, constante.
No tiene ni la menor comparación con la de otros escritores cuyas obras nadie pone en tela de juicio, por ejemplo, a nadie se le ocurre dudar de la autenticidad de las obras de los clásicos latinos: César, Cicerón, Horacio y Virgilio, a pesar de que no conservamos, ni con mucho, las pruebas que conservamos de los Evangelios.
Es, además, excepcional el estado de conservación. De los autores latinos las obras completas más antiguas que conservamos son posteriores al siglo VIII. En cambio, códices evangélicos completos, de los siglos IV al VI, se conservan setenta y ocho.
Y los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente con las citas que existen en las obras de siete escritores de los siglos II al VI (Justino, Ireneo, Clemente, Orígenes, Tertuliano, Hipólito y Eusebio) se podrían reconstruir en toda su integridad los cuatro evangelios: se conservan de ellos 26.487 citas. Por todo esto, el gran crítico inglés en literatura clásica, Burnett Hillman Streeter (exégeta bíblico), confiesa que los Evangelios, en cuanto a su autenticidad, tienen la posición más privilegiada que existe entre todas las obras de la antigüedad.


Por tanto, quien no admite lo que dicen los Evangelios, no tiene derecho a creer en nada de la Historia Antigua, pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.

Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia.

Además hay muchas fuentes no cristianas sobre la existencia de Jesús:
- Flavio Josefo, historiador romano-judío del siglo I.
- Tácito historiador y senador romano.
- Mara, hijo de Serapión, filósofo estoico de la provincia romana de Siria.
-Suetonio, historiador romano.
- El Talmud de Babilonia.
- Plinio el joven, gobernador de Ponto y Bitinia.
- Luciano de Samosata, escritor griego.
- Thallus
- Celso, etc...

“Los paralelismos alegados entre Jesús y los dioses paganos reside en la imaginación moderna, no tenemos registro de ningún Dios que haya nacido de una madre virgen y que haya muerto para expiar nuestros pecados, ni que haya resucitado de la muerte”
(Dr. Bart Ehrman erudito sobre el Nuevo Testamento y experto en paleocristianismo, actualmente es el jefe del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill)

“No hay ningún erudito en ningún instituto o universidad en el mundo occidental que enseñe los clásicos, historia antigua, nuevo testamento, cristianismo antiguo o algo relacionado con estos campos, que dude de la existencia de Jesús, uno de los hechos más ciertos de la historia es que Jesús fue crucificado por orden del prefecto de Judea, Poncio Pilatos”
(Dr. Bart Ehrman)

"Sinceramente, no conozco a ningún historiador de historia antigua o bíblica, que haya tenido la más mínima duda de la existencia de Jesucristo"
(Graeme Clarke, profesor de historia y arqueología clásica)


Fuentes:
www.nuestraradio.org
www.reasonsforjesus.com
Para Salvarte, P. Jorge Loring








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