UN LIRIO ENTRE ESPINAS (Poesía de Santa Teresita del Niño Jesús)


 
Señor, me has elegido 

desde mi tierna infancia; 

puedo en verdad llamarme 

la obra de tu amor. 

¡Cómo quisiera yo poder, 

Dios mío, pagarte, agradecida, 

devolviéndote amor. 

Jesús, Amado mío, 

¿qué privilegio es éste? 

Yo, pobrecita nada, 

¿qué había hecho por ti? 

¡Y me veo en el blanco 

cortejo de las vírgenes 

que componen tu corte, 

dulce y divino Rey!


Sabes que soy, Dios mío, 

pura debilidad, 

sabes también, Señor, 

que no tengo virtud. 

Pero igualmente sabes 

que mi único amigo,  

el único a quien yo amo, 

el que me ha cautivado, 

eres tú, mi Jesús. 

Cuando en mi joven corazón 

la llama se encendió del amor, 

tú viniste, Jesús, 

a quemarte en tu fuego. 

¡Y sólo tú pudiste 

saciarme el alma entera,  

pues mi urgencia de amar 

era infinita!


Cual tierno corderillo 

lejos de la majada, 

jugueteaba alegre 

ignorando el peligro. 

Mas ¡oh Reina del cielo, 

mis pastora querida!, 

tu blanca, tu invisible, 

dulce mano sabía protegerme. 

Y así, aunque yo jugaba 

al borde de los hondos precipicios, 

ya tú me señalabas 

la cumbre del Carmelo, 

y ya yo comprendía 

las austeras delicias 

que habría de abrazar 

para volar al cielo.


Si amas, mi Señor, 

la pureza del ángel 

-de ese brillante espíritu 

que nada en el azul-, 

¿no amarás la blancura 

del lirio que se eleva 

sobre el fango, del lirio 

que tu amor 

supo conservar limpio? 

Si el ángel de alas rojas 

goza de presentarse 

ante tus ojos radiante de pureza, 

yo me gozo también, 

porque ya en este mundo 

el ropaje que visto 

al suyo se parece, 

pues poseo el tesoro 

de la virginidad...

(Poesía de Santa Teresita del Niño Jesús)


𝐏Í𝐃𝐄𝐌𝐄 𝐋𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐐𝐔𝐈𝐄𝐑𝐀𝐒, 𝐐𝐔𝐄 𝐍𝐀𝐃𝐀 𝐓𝐄 𝐍𝐄𝐆𝐀𝐑É


Qué dulce promesa le hizo el Señor a santa Brígida. 

Se lee en el libro primero de sus Revelaciones, capítulo 50, que un día oyó la santa que hablando Jesús con su Madre le decía: 

“𝑴𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒒𝒖𝒆𝒓𝒊𝒅𝒂, 𝒑í𝒅𝒆𝒎𝒆 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒒𝒖𝒊𝒆𝒓𝒂𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒕𝒆 𝒏𝒆𝒈𝒂𝒓é; 𝒚 𝒃𝒊𝒆𝒏 𝒔𝒂𝒃𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒂 𝒕𝒐𝒅𝒐𝒔 𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒎𝒆 𝒃𝒖𝒔𝒄𝒂𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒂𝒎𝒐𝒓 𝒂 𝒕𝒊, 𝒂𝒖𝒏𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆𝒂𝒏 𝒑𝒆𝒄𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆𝒔, 𝒄𝒐𝒏 𝒕𝒂𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒆𝒆𝒏 𝒆𝒏𝒎𝒆𝒏𝒅𝒂𝒓𝒔𝒆, 𝒚𝒐 𝒑𝒓𝒐𝒎𝒆𝒕𝒐 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉𝒂𝒓𝒍𝒐𝒔”. 

Lo mismo fue revelado a santa Gertrudis cuando oyó que nuestro Redentor decía a María que Él,

con su omnipotencia, le había concedido tener misericordia con los pecadores que la invocaban y tenía licencia para usar de esa misericordia como le pareciere.

(Las Glorias de María, san Alfonso Mª de Ligorio)

𝐒𝐀𝐍𝐓𝐀 𝐆𝐄𝐌𝐀 𝐒𝐄 𝐎𝐅𝐑𝐄𝐂𝐄 𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐕Í𝐂𝐓𝐈𝐌𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐎𝐒 𝐏𝐄𝐂𝐀𝐃𝐎𝐑𝐄𝐒



El deseo de Santa Gema de reparar tantas ofensas que Jesús recibe por medio de los pecadores era tan grande como su deseo de amar a Jesús y de que todos lo amen.

Ella decía:

Daría gota a gota toda mi sangre de muy buena gana sólo por contentar a Jesús y por impedir que tantos pobres pecadores lo ofendieran. Dios mío, ¿qué es lo que digo? ¡Oh, quisiera en estos momentos que mi débil voz llegase hasta los últimos confines de la tierra, quisiera hacerme oír por todos los pecadores y

quisiera gritarles: “Pecadores, ¿preferís maltratar e insultar a Jesús, antes que veros maltratados vosotros mismos?

¡Si supiera usted qué que afligido está Jesús en ciertos momentos y a ciertas horas! Es imposible, verdaderamente imposible, casi detenerse a mirarlo.

Para colmo ¿cuántos son los que le compadecen? Muy pocos. 

Jesús se encuentra casi siempre solo. ¡Y da tanta pena ver a Jesús en medio de tantos dolores!

¿Cómo contemplarle en ese estado y no ayudarle?

Y Jesús le dijo: 

"𝑵𝒂𝒅𝒊𝒆 𝒔𝒆 𝒄𝒖𝒊𝒅𝒂 𝒚𝒂 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒎𝒐𝒓. 𝑴𝒊 𝒄𝒐𝒓𝒂𝒛ó𝒏 𝒆𝒔𝒕á 𝒐𝒍𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒔𝒊 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒉𝒖𝒃𝒊𝒆𝒓𝒂 𝒉𝒆𝒄𝒉𝒐, 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒔𝒊 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒉𝒖𝒃𝒊𝒆𝒓𝒂 𝒑𝒂𝒅𝒆𝒄𝒊𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒍𝒍𝒐𝒔. 

𝑴𝒆 𝒉𝒂𝒍𝒍𝒐 𝒔𝒐𝒍𝒐 𝒄𝒂𝒔𝒊 𝒔𝒊𝒆𝒎𝒑𝒓𝒆 𝒆𝒏 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒈𝒍𝒆𝒔𝒊𝒂𝒔 𝒚, 𝒔𝒊 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒐𝒔 𝒔𝒆 𝒓𝒆ú𝒏𝒆𝒏, 𝒍𝒐 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒎ó𝒗𝒊𝒍𝒆𝒔 𝒃𝒊𝒆𝒏 𝒅𝒊𝒔𝒕𝒊𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒚𝒐 𝒒𝒖𝒊𝒔𝒊𝒆𝒓𝒂. 𝒀 𝒂𝒔í 𝒕𝒆𝒏𝒈𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒖𝒇𝒓𝒊𝒓, 𝒗𝒊𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒂 𝒎𝒊 𝑰𝒈𝒍𝒆𝒔𝒊𝒂 𝒄𝒐𝒏𝒗𝒆𝒓𝒕𝒊𝒅𝒂 𝒆𝒏 𝒕𝒆𝒂𝒕𝒓𝒐 𝒅𝒆 𝒅𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔. 

𝑽𝒆𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒐𝒔, 𝒄𝒐𝒏 𝒔𝒆𝒎𝒃𝒍𝒂𝒏𝒕𝒆 𝒉𝒊𝒑ó𝒄𝒓𝒊𝒕𝒂, 𝒎𝒆 𝒕𝒓𝒂𝒊𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒏 𝒄𝒐𝒏 𝒄𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒂𝒄𝒓í𝒍𝒆𝒈𝒂𝒔...

𝑻𝒆𝒏𝒈𝒐 𝒏𝒆𝒄𝒆𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒗í𝒄𝒕𝒊𝒎𝒂𝒔, 𝒑𝒆𝒓𝒐 𝒗í𝒄𝒕𝒊𝒎𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒂𝒅. 𝑷𝒂𝒓𝒂 𝒄𝒂𝒍𝒎𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒊𝒓𝒂 𝒅𝒊𝒗𝒊𝒏𝒂 𝒚 𝒋𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝑷𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒄𝒆𝒍𝒆𝒔𝒕𝒊𝒂𝒍, 𝒏𝒆𝒄𝒆𝒔𝒊𝒕𝒐 𝒂𝒍𝒎𝒂𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒄𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒔 𝒑𝒂𝒅𝒆𝒄𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒚 𝒕𝒓𝒊𝒃𝒖𝒍𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒚 𝒂𝒔𝒑𝒆𝒓𝒆𝒛𝒂𝒔 𝒔𝒂𝒕𝒊𝒔𝒇𝒂𝒈𝒂𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒆𝒄𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒚 𝒍𝒐𝒔 𝒊𝒏𝒈𝒓𝒂𝒕𝒐𝒔. 

¡𝑶𝒉, 𝒔𝒊 𝒑𝒖𝒅𝒊𝒆𝒓𝒂 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒓 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒂 𝒕𝒐𝒅𝒐𝒔 𝒄𝒖á𝒏 𝒊𝒓𝒓𝒊𝒕𝒂𝒅𝒐 𝒆𝒔𝒕á 𝒎𝒊 𝒅𝒊𝒗𝒊𝒏𝒐 𝑷𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂 𝒆𝒍 𝒎𝒖𝒏𝒅𝒐!"

Y ella se ofreció generosamente a Jesús como víctima por los pecadores.

En un éxtasis decía: Quiero ser toda víctima de los pecadores. Quiero vivir

víctima y quiero morir víctima.

Y Jesús aceptó su ofrecimiento. Por eso, en una carta al padre Germán le dice: Ayer en la misa de medianoche, al momento del ofertorio, vi que Jesús me ofrecía a mí como víctima al eterno Padre.

(Santa Gema Galgani, Amor total, P. Ángel Peña O.A.R.)


LOS BRAZOS DE SAN JOSÉ


Ahora sí, dulcísimo Jesús, ahora sí que llegaré  a Ti sin sustos ni temores porque te veo en los brazos de tu venerado Padre y Protector mío, el Santísimo Patriarca San José.

Te veo en brazos de José, y no es tribunal ése de donde salen condenados los reos.

De los brazos de san José no salen condenados los reos.

(Devocionario de San José)


 

𝐌𝐀𝐑Í𝐀 𝐄𝐒 𝐋𝐀 𝐌Á𝐒 𝐁𝐄𝐋𝐋𝐀 𝐑𝐄𝐋𝐈𝐐𝐔𝐈𝐀 (𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄 𝐔𝐍 𝐌𝐈𝐋𝐀𝐆𝐑𝐎)



Carlos tenía muchas ganas de ir a casa de sus vecinos protestantes, ellos habían ido a Tierra Santa y le habían dicho que les traerían algún obsequio, aunque en realidad, el obsequio más agradable para Carlos sería el de la vuelta de sus vecinos al catolicismo, ya que Carlos era Católico y sabía que la verdadera religión, la que contenía la verdad en toda su plenitud era la religión Católica, la de la Eucaristía, la de la Virgen, la que tiene la sucesión apostólica y al mismo san Pedro en el Vaticano.

Esa tarde recibió la esperada llamada, era Enrique, su vecino, ya habían regresado y lo esperaban.

Carlos salió de su casa, con su Rosario oculto en el bolsillo, como siempre.

Cuando llegó, se encontró a la familia pletórica, le contaron lo que habían hecho, los sitios que habían visitado...y empezaron a mostrarle sus valiosas reliquias:

"Mira Carlos, esta astilla es de uno de los olivos donde rezó Jesús, está cogido del Monte de los Olivos"

"Mira, contempla esta ramita seca, es del mismo Jardín de Getsemaní"

"Y el agua de esta botellita está cogida del mismo río Jordán donde Jesús se bañó"

" Y estas piedritas son del Monte Sión, del mismo suelo que pisó Jesús"...

Carlos de repente se sintió entre triste y enfadado y les dijo:

Vosotros valoráis todos estos objetos y los veneráis porque han estado en contacto con Jesús, pero despreciáis lo mas Sagrado y lo que más en contacto ha estado con Jesús: María, su madre.

La Virgen María ha tenido a Jesús nueve meses en su vientre, lo ha alimentado con su propia sangre, como todas las madres, Jesús ha crecido dentro de ella, recibiendo de su calor y su amor todo ese tiempo. Jesús ha nacido de ella, ella ha sido la primera en abrazarlo, de ella se ha nutrido con su leche maternal...NADIE NI NADA ha estado nunca en tan estrecho contacto con Jesús, y vosotros os atrevéis a despreciarla y a decir que ella solo fue un simple "objeto" para que Jesús viniera al mundo, sin daros cuenta de la VENERACIÓN que merece María.

Carlos se fue de la casa apretando fuertemente el rosario entre sus dedos, el rosario oculto en su bolsillo,  Carlos empezó a rezar un Avemaría de camino a casa, pero el milagro ya estaba hecho...la familia protestante ya estaba tocada, la aplastante realidad se había manifestado en esa familia, las tinieblas habían dejado paso a la Luz de la verdad...María es la más bella reliquia.

(Corazones Católicos, blog)


ORACIÓN A MARÍA, REINA DE LOS ÁNGELES, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


 

María, Reina de los Ángeles, ten piedad de tus hijos que sufren en el Purgatorio. 

Envía a Tus Ángeles para que los ayuden.

Arcángel San Miguel, Arcángel San Gabriel, Arcángel San Rafael, los nueve coros de los Santos Ángeles, los Serafines y Querubines, los Tronos y las Dominaciones, los Príncipes y los Poderes, los Arcángeles y Ángeles, les pedimos, en nombre de Dios y en el nombre de su Reina, la Preciosísima Virgen María, que vayan rápido y ayuden a nuestros hermanos y hermanas en el Purgatorio. 

Ellos sufren mucha angustia, ellos tienen sed de Dios Eterno más que un siervo tiene sed del agua de una vertiente. 

Denles fuerzas y guíenlos hacia el camino del Padre celestial. Amén.

(Oraciones por las Almas del Purgatorio)

𝐌𝐀𝐑Í𝐀, 𝐋𝐀 𝐎𝐌𝐍𝐈𝐏𝐎𝐓𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀 𝐒𝐔𝐏𝐋𝐈𝐂𝐀𝐍𝐓𝐄

MARÍA, ERES LA OMNIPOTENCIA SUPLICANTE,

NO HAY NADA QUE TE PUEDA NEGAR TU HIJO SI SE LO PIDES TÚ, PORQUE LOS RUEGOS DE LOS SANTOS SON RUEGOS DE AMIGOS, PERO TUS RUEGOS SON RUEGOS DE MADRE.

MARÍA, OMNIPOTENCIA SUPLICANTE, QUE POR TU PETICIÓN ADELANTÓ TU HIJO "SU HORA"EN LAS BODAS DE CANÁ POR AGRADARTE, CONVIRTIENDO EL AGUA EN VINO, RUEGA POR NOSOTROS.




ORACIÓN POR LOS NIÑOS



Dios mío, en este día no puedo dejar de pensar en los niños, que son la semilla del mañana, la esperanza de un mundo mejor, un hermoso don dado por Ti.

Te pido por aquellos que están por nacer,  te pido por los que no han podido nacer a causa del aborto.

Te pido por los que son víctimas de los problemas familiares, violencia y maltratos, faltos de amor.

Por los niños que sufren el terror de la guerra y las persecuciones, que viven llenos de dolor, angustia y desesperación. Dales paz Señor.

Por los huérfanos, por los que son abandonados, rechazados, despreciados, humillados y no tienen una familia donde crecer con alegría, suscita familias que los puedan acoger.

Por los que no reciben educación porque tienen que trabajar desde pequeños y muchos son explotados y esclavizados, a veces sexualmente.

Te pido por los niños enfermos, sobretodo en los países pobres donde no tienen atención médica adecuada.

Por los que no tienen comida, no tienen un techo y deambulan por las calles, suplicando caridad, defiéndelos del maligno.

Por los que crecen educados en la ausencia de Dios.

Protégelos a todos, Señor.

Amén.

(Corazones Católicos)

SEÑOR, ANIMA MI CORAZÓN



Sálvame, oh Dios; las aguas me llegan hasta el cuello;

me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie;

he tocado fondo y el miedo se apodera de mi inseguridad;

las olas me cubren, me siento indefenso y solo.

Estoy exhausto de gritar y ardo de angustia;

mis ojos se apagan esperándote, oh Dios mío.

Tú conoces, Dios mío, mi torpeza y mis fracasos;

y sabes de verdad cómo mi corazón tiende hacia el pecado.

Estoy avergonzado de mi vida deshecha y rota,

y la confusión me envuelve y no encuentro salida.

Quiero luchar por el bien y me encuentro solo;

quiero ser honrado y honesto y se ríen de mí.

¿Cómo ser verdadero, Señor, en un mundo corrompido?

Se burlan de mí si hablo de oración y ayuno;

se mofan de mí si espero respuesta de Ti a mis problemas.

Con todo yo sigo fiel a tu ley y acepto tu palabra,

y quiero hacer de ella la norma de mi vida.

Por tu gran amor, respóndeme, Señor.

Libérame de mis ataduras,

y sácame de la situación en que me encuentro sumergido.

Vuelve tus ojos de ternura hacia mi desgracia,

pues tu amor es bondad y mano abierta al que a Ti clama.

En angustias y depresión estoy, sin ganas de vivir,

y me siento abatido, sin fuerzas, sin ganas de nada.

Me siento incomprendido, incomunicado y solo,

y el rechazo ha roto mi corazón y desfallezco de pena;

espero compasión y no la hay; espero ayuda, 

y nadie se me acerca;

espero a alguien que se siente a mi lado como amigo,

y todos pasan de mí, como si no existiera.

Los que parecían amigos, se han alejado como el viento;

y los que creía que eran fieles a mi amistad,

no cuento con ellos;

no me dejes solo, Tú que sabes de compasión

y misericordia;

acércate a mi dolor y desgana y anímame con tu Espíritu.

Tú te manifiestas al humilde y al sencillo,

y alegras su corazón y lo llenas de vida verdadera;

Tú escuchas el gemido de los pobres, los cautivos,

y les llenas de esperanza y les sientas a tu mesa.

Reconstruye, Señor, las murallas derribadas de mi vida;

ponme en pie y anima mi corazón que en Ti espera. 

(Oración inspirada en el Salmo 68)


QUÉ ES LA LITURGIA DE LAS HORAS

 


La Liturgia de las Horas es el conjunto de oraciones oficiales de la Iglesia católica fuera de la Misa, articuladas en torno a las horas canónicas.

Esta oración está encomendada con mandato específico fundamentalmente a sacerdotes y religiosos de todo tipo,  sin embargo, al ser la oración oficial de la Iglesia, es una oración propia de todo bautizado, también de los laicos.

A todo el conjunto que conforman estos rezos se les denomina Oficio divino, se puede decir también  que es la «voz de la Novia que habla a su Esposo» (Vaticano II). Al asociarnos a ella, damos ritmo a nuestros días con la Iglesia, participamos en su misión de alabanza e intercesión, estamos en comunión más estrecha con todos aquellos cuyo oficio es esta oración.

La Liturgia de las Horas es una pedagogía del Espíritu Santo, especialmente a través de los Salmos. Los rezamos en diálogo con Dios, le respondemos con sus propias palabras, con su Palabra.

Se distinguen en general dos niveles de celebración en la liturgia, las llamadas horas mayores o principales y las horas menores, según el Concilio Vaticano II: «Los Laudes y las Vísperas...se deben considerar y celebrar como las Horas principales, también se ha considerado el oficio de lecturas como hora mayor. 

Dentro de las horas menores podemos indicar las horas de Tercia, Sexta, y Nona además del rezo de Completas.

Cada hora está compuesta por los siguientes elementos:

Invocación Inicial

Himno

Salmodia (a la que se añaden en las horas mayores textos bíblicos no sálmicos llamados cánticos)

Lectura Bíblica (y Lectura Patrística en el oficio de lectura)

Responsorio

Cántico evangélico (Benedictus o Magnificat), las Preces y el Padre nuestro, estos sólo en el caso de Laudes y Vísperas.

Oración final y despedida.

Horas Mayores:

El Oficio de Lectura conocido antiguamente como Maitines, se puede rezar antes de Laudes o después.

Laudes corresponde a las alabanzas primeras de la mañana desde las 3:00 a.m. hasta las 9:00 a.m.

Vísperas desde las 6:00 p.m.

Horas Menores:

Horas intermedias:

Hora Tercia a las 9 de la mañana

Hora Sexta a las 12 del mediodía

Hora Nona a las 3 de la tarde

Las Completas se rezan de noche antes de irse a dormir.

(Wikipedia y Aciprensa)


FRASES Y ACTITUDES ABSURDAS DE ALGUNOS CRISTIANOS ANTE EL CORONAVIRUS


En estos momentos actuales en que se ha desatado el pánico en el mundo por causa del coronavirus, es muy corriente ver publicaciones de "cristianos" diciendo: 

"Gracias Señor, porque como me amas no has permitido que contraiga el virus"

"A los que ama Dios no les alcanzará la enfermedad"

Ante esto nos debemos preguntar: ¿Entonces a los que han contraído la enfermedad es que no los amaba Dios? 

¿A los sacerdotes y religiosos y personas de fe que han fallecido a causa del Covid 19 es que Dios no los amaba y por eso no los ha protegido?

Este tipo de mensajes no van en consonancia con la fe, al menos con una fe lógica. 

Pero estas personas van más allá y usan los salmos para reafirmarse en sus opiniones de que a los que creen en Dios no les va a pasar nada, y así por ejemplo usan el Salmo 91 que dice: 

No temerás el espanto nocturno,

Ni la flecha que vuela de día,

Ni la peste que se desliza en las tinieblas ,

Ni la epidemia que devasta a mediodía.

No se te acercará la desgracia,

ni la plaga llegará hasta tu tienda

porque a sus ángeles ha dado ordenes

para que te guarden en tus caminos.

Precisamente éste es el salmo que utilizó Satanás para tentar a Jesús. Le dijo el maligno: 

"tírate de este monte porque los ángeles te recogerán según está escrito en el salmo".

Jesús era más astuto y no cayó en la trampa, sabía que ese salmo no era para tomarlo al pie de la letra, de hecho Jesús sufrió mucho en su Pasión, sufrió muerte de cruz porque se sometió a la voluntad de Dios.

Jesús no se pudo librar del sufrimiento ni de la muerte, y nos invita a seguirle cargando con la cruz, pero a nosotros nos asusta la cruz y hacemos todo lo posible para librarnos de ella, por eso usamos cualquier cosa que nos libre de la cruz, veamos por ejemplo otro salmo muy usado actualmente con este tema del Covid: se trata del Salmo 121:

El Señor te guarda a su sombra,

el Señor está a tu derecha.

De día el sol no te hará daño

ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,

el Señor guarda tu alma.

Observemos bien esta última frase: 

"El Señor guarda TU ALMA". Esto es lo importante, a esto se refiere verdaderamente los salmos: a la salvación del alma, EL ALMA, he aquí lo realmente importante, pero nosotros solo queremos salvar el cuerpo, no queremos oir hablar de enfermedades ni sufrimientos ni sacrificios, y ponemos todo nuestro empeño en salvar nuestro cuerpo, pero...¿y el alma? ¿cómo tenemos el alma? ¿estamos preparados para el encuentro con Dios si se diera el caso? es que no queremos ni pensar en eso, por eso nos refugiamos en frases como: "La plaga no tocará mi morada" o " mi casa está cubierta con la sangre de Cristo", como si estas frases fueran amuletos que nos van a librar de toda enfermedad, cuando en la Biblia Jesús dejó claro que para seguirlo hay que cargar con la cruz. ¡Qué bien entendieron esto los santos! cuántos santos hay que murieron en su adolescencia de enfermedades penosas, como San Luis de Gonzaga,que se contagió con la peste mientras cuidadaba enfermos en un hospital, o santa Teresita que murió de tuberculosis con 24 años, o el beato Carlos de Foucauld que fue asesinado a causa de la fe...¿es que ellos no estaban cubiertos con la sangre de Cristo? ¿es que a ellos no les amaba Dios? está claro que Dios los amaba, Dios ama a los que aceptan su voluntad, por eso, ante esta pandemia, revisemos nuestra alma, sanemos nuestra alma, pongámonos en paz con Dios, porque no sabemos el día ni la hora...

(Carmen de Jesús Crucificado, O.C.D.S.)

𝐂𝐎𝐑𝐎𝐍𝐈𝐋𝐋𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐎𝐒 𝐂𝐈𝐄𝐍 𝐑É𝐐𝐔𝐈𝐄𝐌 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀𝐒 𝐀𝐋𝐌𝐀𝐒 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐔𝐑𝐆𝐀𝐓𝐎𝐑𝐈𝐎 𝐌𝐄𝐃𝐈𝐓𝐀𝐍𝐃𝐎 𝐋𝐀 𝐏𝐀𝐒𝐈Ó𝐍 𝐃𝐄 𝐂𝐑𝐈𝐒𝐓𝐎



La beata Ana María Taigi era devotísima de las almas del Purgatorio y rezaba los cien réquiem de esta manera.
Para hacer este ejercicio, cada uno puede servirse de un rosario común de cinco decenas, recorriéndolo
dos veces para formar las diez decenas, o sea la centena de Réquiem.

En el nombre de Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amén
Te ofrezco, mi adorado Jesús, en ayuda de las almas del Purgatorio, los méritos de tus padecimientos y
dolores sufridos por nuestra redención. 


Te ofrezco, mi adorado Jesús, la sangre que trasudó de tu cuerpo por la tristeza y la angustia que te asaltó en Getsemaní.
Dadles, Señor, el eterno descanso y brille para ellas la luz perpetua. (10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, orad a Dios por nosotros, que nosotros pediremos al Padre que les dé la gloria del Paraíso.


Te ofrezco, mi adorable Jesús, por las almas del Purgatorio, la inmensa aflicción que te oprimió el
corazón al ver que Judas, discípulo tuyo, por Ti amado y favorecido, se hizo perseguidor, y con un beso
sacrílego te traicionó para entregarte en manos de crueles enemigos.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la admirable paciencia con la que soportaste
tantos ultrajes de esa vil soldadesca que te condujo de Anás a Caifás, de Pilato a Herodes, el cual para
mayor desprecio, te impuso la vestidura de los locos, entre las burlas y los agravios del pueblo, y te
envió al gobernador romano.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, mi adorable Jesús, por las almas del Purgatorio, la amargura que turbó tu espíritu cuando
por los judíos fuiste pospuesto por Barrabás, sedicioso y homicida. Luego atado a la columna, Tú, el
inocente y el justo, fuiste golpeado con innumerables azotes, sin piedad alguna.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la humillación que toleraste, cuando, para
tratarte como falso rey, pusieron sobre tus hombros un manto de púrpura, te dieron por cetro una caña,
y ciñeron tu cabeza con la corona de espinas, y así Pilatos te presentó al pueblo diciendo: “¡He aquí al
Hombre!”
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, mi adorable Jesús, por las almas del Purgatorio, la piadosa compasión y el dolor profundo
que sentiste cuando, con tanta violencia, fuiste separado de tu amadísima madre, que había venido a
encontrarte y abrazarte.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, adorado Jesús mío, por las almas del Purgatorio, los inauditos tormentos padecidos cuando,
extendido sobre la cruz tu ensangrentado cuerpo, fuiste horriblemente traspasado por clavos en las
manos y en los pies, y elevado en el ignominioso patíbulo.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...


Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la ardiente sed que padeciste en este tiempo
de Calvario, sed de agua, pero también de almas que calmen tan cruel agonía y por la cual recibes tan
solo vinagre e ingratitudes.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...



Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, las angustias y las penas que durante tres
horas continuas soportaste suspendido de la cruz, y las contracciones que sufriste en todos tus
miembros, acrecentadas por la presencia de tu dolorida madre, testigo de semejante desgarradora
agonía.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...



Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la desolación que oprimió a la Virgen
Santísima asistiendo a tu muerte, y el pesar de su tierno corazón, acogiéndote exánime entre sus brazos
cuando fuiste bajado de la cruz.
Dadles, Señor, el eterno descanso...(10 veces)
Jaculatoria:
Almas santas, almas del Purgatorio, Orad a Dios por nosotros...

DE PROFUNDIS  
SALMO 130 DE DAVID
Desde el profundo abismo de mis penas  
a Ti clamo, Señor, de noche y día;  
oye, mi Dios, los incesantes ruegos  
de un corazón contrito que se humilla.
Estén gratos y atentos tus oídos  
a mi voz lamentable y dolorida:  
a Ti mis ayes y gemidos lleguen  
pues a escucharlos tu piedad se inclina.
¿Si siempre airado tus divinos ojos  
sobre las culpas de los hombres fijas,  
quién estará confiado en tu presencia,  
confundiéndonos sólo ante tu vista?
Más la eterna palabra de tu seno  
que aplaque espero tus terribles iras;  
porque son inefables tus promesas  
y con tus gracias pecador invitas.
Así aunque mi alma acongojada gime  
contemplando el rigor de tu justicia,  
por tu palabra la indulgencia espera,  
de que la hacen culpas tan indigna.
¡Oh pueblo electo! De mañana y noche,  
en todos tus peligros y fatigas,  
acógete al Señor con la confianza  
que en su ley soberana nos intima.
Porque es inagotable su clemencia;  
se muestra con los flacos compasiva;  
de todas sus miserias los redime,  
y siempre que le claman los auxilia.
Este Dios abrevie el tiempo  
en que logre Israel su eterna dicha  
cuando de tus pecados la liberte,  
que con tanto rigor la tiranizan.

Encomendémonos ahora a las almas del Purgatorio y digamos:
¡Almas benditas! nosotros hemos rogado por ustedes que son tan amadas de Dios y están seguras de no
poderlo más perder: rueguen por nosotros miserables que estamos en peligro de condenarnos para
siempre.
¡Dulce Jesús, dales descanso eterno a las benditas almas del Purgatorio!



ORACIÓN A JESÚS EUCARISTÍA



Os adoro Jesús mío, 
en el Santísimo Sacramento del Altar.
Sois al mismo que un día sacrificó por mi
su vida divina en la cruz, y ahora, por amor mío,
también estáis encerrado en el tabernáculo
como en una prisión de amor.
No quiero ya separarme de vuestros pies,
quiero visitaros con frecuencia.
Vuestra presencia me dará fuerzas para 
desprenderme de todo afecto que no sea para Vos.
Vuestra proximidad me recordará la obligación
que tengo de amaros y de recurrir siempre a Vos
y quiero recibiros con frecuencia en la comunión,
para amaros cada vez más y unirme cada día
más íntimamente a Vos, amado Salvador mío.
Os amo, ¡Oh Dios escondido en la Eucaristía!
Por mi amor os quedáis siempre en ese Altar.
Por amor vuestro quiero estar siempre a vuestro lado,
quiero que me tenga aquí clavado vuestro amor.
Así, Jesús mío y todo mío, estaremos, como espero,
siempre juntos, durante mi vida en esta casa
y durante la eternidad en el paraíso.
¡Oh María, Madre mía, rogad a Jesús por mi,
y alcanzadme un gran amor al Santísimo Sacramento!
Amén.
(San Alfonso María de Ligorio, "Jesús Eucaristía")

ORACIÓN DE CADA MIÉRCOLES A SAN JOSÉ, CUSTODIO DE JESÚS

San José, ruega a Jesús que venga a mi corazón y lo inflame de caridad.
San José, ruega a Jesús que venga a mi inteligencia y la ilumine.
San José, ruega a Jesús que venga a mi voluntad y la fortalezca.
San José, ruega a Jesús que venga a mis pensamientos y los purifique.
San José, ruega a Jesús que venga a mis afectos y los ordene.
San José, ruega a Jesús que venga a mis deseos y los dirija.
San José, ruega a Jesús que venga a mis acciones y las bendiga.
San José haz que Jesús me done su Santo Amor.
San José haz que Jesús me done la imitación de sus virtudes.
San José haz que Jesús me done la verdadera humildad de espíritu.
San José haz que Jesús me done la paz del alma.
San José que Jesús me done el santo temor de Dios.
San José que Jesús me done el deseo de la perfección.
San José haz que Jesús me done la dulzura de carácter.
San José  que Jesús me done un corazón puro y caritativo.
San José haz que Jesús me done la gracia de soportar con paciencia los sufrimientos de la vida.
San José, por el amor que le diste a Jesús ayúdame a amarlo de verdad.
San José, recíbeme y protégeme como tu fiel devoto.
San José, yo me pongo en tus manos, acéptame y socórreme.
San José, no me abandones en la hora de mi muerte.
Amén

San José, ruega por nosotros!


HOY PARA RONDAR LA PUERTA (Poesía de Lope de Vega)

Hoy, para rondar la puerta
de vuestro santo costado,
Señor, un alma ha llegado
de amores de un muerto muerta.

Asomad el corazón,
Cristo, a esa dulce ventana,
oiréis de mi voz humana
una divina canción.

Cuando de Egipto salí
y el mar del mundo pasé,
dulces versos os canté,
mil alabanzas os di.

Mas ahora que en Vos veo
la tierra de promisión,
deciros una canción,
que os enamore, deseo.

Muerto estáis, por eso os pido
el corazón descubierto:
para perdonar, despierto;
para castigar, dormido.

Si decís que está velando,
cuando Vos estáis durmiendo,
¿quién duda que estáis oyendo
a quien os canta llorando?

Y aunque él se duerma, Señor,
el amor vive despierto,
que no es el amor el muerto,
Vos sois el muerto de amor.

Que si la lanza, mi Dios,
el corazón pudo herir,
no pudo el amor morir,
que es tan vida como Vos.

Corazón, de mi esperanza
la puerta tenéis estrecha,
que a otros pintan con flecha
y a Vos os pintan con lanza.

Mas porque la lanza os cuadre,
un enamorado dijo
que, a no haber puerta en el Hijo,
¿por dónde se entrara el Padre?

Anduve de puerta en puerta,
cuando a vos no me atreví;
pero en ninguna pedí
que la hallase tan abierta.

Pues como abierto os he visto,
a Dios quise entrar por Vos,
que nadie se atreve a Dios
sin poner delante a Cristo.

Y aun Ese lleno de heridas,
porque sienta el Padre Eterno
que os cuestan, Cordero tierno,
tanta sangre nuestras vidas.

Vuestra Madre fue mi estrella,
que, siendo huerto cerrado,
a vuestro abierto costado
todos llegamos por Ella.

Ya con ansias del amor
que ese costado me muestra,
para ser estampa vuestra
quiero abrazaros, Señor.

La cabeza imaginé
defendieran las espinas,
y hallé mil flores divinas
con que el desmayo pasé.

Porque ya son mis amores
tan puros y ardientes rayos
que me han de matar desmayos,
si no me cubrís de flores.

Cuando a mi puerta salí
a veros, Esposo mío,
coronada de rocío
toda la cabeza os vi.

Mas hoy que a la vuestra llego,
con tanta sangre salís
que parece que decís:
"Socórreme, que me anego".

Ya voy a vuestros abrazos,
puesto que descalza estoy;
bañada en lágrimas voy;
desclavad, Jesús, los brazos.


LOS HOMOSEXUALES MERECEN SABER LA VERDAD


La pastoral con personas homosexuales debe basarse en la verdad del Evangelio,  señaló el Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
“La Iglesia Católica ha sido criticada por muchos, incluyendo algunos de sus propios seguidores, por su respuesta pastoral a la comunidad LGBT. 
A los solteros, sin importar sus atracciones, sin importar sus inclinaciones sexuales,  se les llama a la castidad, y la fiel castidad requiere la abstención del sexo, esto puede parecer un estándar alto, especialmente hoy en día. Sin embargo, sería contrario a la sabiduría y la bondad de Cristo exigir algo que no se puede lograr”.
“Jesús nos llama a esta virtud porque Él ha hecho nuestros corazones para la pureza, así como él ha hecho nuestras mentes para la verdad. Con la gracia de Dios y nuestra perseverancia, la castidad no sólo es posible, sino que también será la fuente de la verdadera libertad”.
"No se necesita “mirar muy lejos para ver las tristes consecuencias del rechazo al plan de Dios para la intimidad y el amor humanos. La liberación sexual que el mundo promueve no cumple su promesa”, señaló.
“Más bien, la promiscuidad es la causa de tanto sufrimiento innecesario, de corazones rotos, de soledad y del tratamiento a los demás como medios para la satisfacción sexual. Como Madre, la Iglesia busca proteger a sus hijos del daño del pecado, como expresión de su caridad pastoral”.
En ese sentido, “en su enseñanza sobre la homosexualidad”, la Iglesia guía a los fieles a distinguir entre sus atracciones y sus acciones, porque no es lo mismo sentir una inclinación homosexual , que llevarla la práctica. Primero están las personas mismas, que son siempre buenas porque son hijos de Dios. Luego hay las atracciones del mismo sexo, que no son pecaminosas si no son deseadas o actuadas, finalmente están las relaciones del mismo sexo, que son gravemente pecaminosas y perjudiciales para el bienestar de los que participan en ellas. Las personas que se identifican como miembros de la comunidad LGBT se deben a esta verdad en la caridad, especialmente de parte de los clérigos que hablan en nombre de la iglesia sobre este tema complejo y difícil”, advirtió.
La autoridad vaticana aseguró sus oraciones para que “el mundo finalmente oiga las voces de los cristianos que experimentan las atracciones del mismo sexo y que han descubierto la paz y la alegría al vivir la verdad del Evangelio”.
Entre estos recuerda a Daniel Mattson, autor del libro "¿Por qué no me llamo gay?: cómo recuperé mi realidad sexual y encontré la paz" y cuyo prólogo fue escrito por el Cardenal Sarah.
El Purpurado señaló que estas personas “testifican del poder de la gracia, de la nobleza y de la resiliencia del corazón humano, y de la verdad de la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad”.
“En muchos casos han vivido aparte del Evangelio por un tiempo, pero han sido reconciliados con Cristo y su Iglesia. Sus vidas no son fáciles. Sus inclinaciones del mismo sexo no han sido vencidas. Pero han descubierto la belleza de la castidad y de las castas amistades”.
En ese sentido, señaló que “su ejemplo merece respeto y atención, porque tienen mucho que enseñarnos a todos sobre cómo acoger mejor y acompañar a nuestros hermanos y hermanas en una auténtica caridad pastoral”.
(Aciprensa)

EL PURGATORIO EN LA BIBLIA



Muchos protestantes dicen que no creen en el purgatorio porque no está en la Biblia. En la Biblia no está la palabra "purgatorio", no hay ninguna frase que diga: "el purgatorio existe", pero tampoco hay ninguna frase donde diga: "Jesús era soltero", sin embargo todos sabemos que Jesús era soltero. Si le preguntas a un protestante si Jesús era casado, inmediatamente te responderá: noooo, Jesús era soltero, no tenía esposa. Si tú le dices: ¿Dónde viene eso en la Biblia? Te dirán: es simple lógica, por deducción sabemos que Jesús no era casado, y se quedan tan contentos.
Pues bien, con el purgatorio pasa igual, la palabra "purgatorio" no está en la Biblia, pero la doctrina del purgatorio sí está. Y además por lógica, sabemos que casi nadie muere totalmente puro, y la Biblia dice que "nada impuro entrará en el Reino de los cielos" (Apocalipsis 21, 27) , entonces ¿qué ocurre?, ¿vamos todos al infierno? Ni mucho menos. La doctrina del purgatorio, de un lugar de purificación está muy clara en la Biblia, solo que hay que saber leer la Biblia, que por desgracia eso le ocurre a muchos protestantes, que se saben la Biblia de memoria pero no saben interpretarla.
Veamos la doctrina de la purificación o purgatorio en la Biblia:
2 Macabeos 12, 43:
«Y habiendo recogido dos mil dracmas por una colecta, los envió (Judas Macabeo) a Jerusalén para ofrecer un sacrificio por el pecado, obrando muy bien y pensando noblemente de la resurrección, porque esperaba que resucitarían los caídos, considerando que a los que habían muerto piadosamente está reservada una magnífica recompensa; por eso oraba por los difuntos, para que fueran librados de su pecado».
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Mateo 12, 32:
“El que insulte al Hijo del Hombre podrá ser perdonado; en cambio, el que insulte al Espíritu Santo no será perdonado, ni en este mundo, ni en el otro”. 

Sugiere que hay otro lugar y que la expiación puede suceder después de la muerte. Esto significa que en la otra vida hay pecados que sí se perdonan y otros que no se perdonan. Estos pecados que sí se perdonan en la otra vida ¿Dónde se perdonan?. ¿En el infierno? No puede ser por que en el infierno no hay redención. En el cielo tampoco, por que nada manchado entra allá (Apocalipsis 21, 27). Luego, debe un tercer lugar en la otra vida donde sí se perdonan.
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Mateo 5, 25, 26. Lucas 12,58-59
“Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo”.

En este pasaje Jesús hace referencia a un castigo temporal que no puede ser el infierno ni tampoco el cielo. 
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1Corintios 3,11-15. 
«Pues nadie puede poner otro fundamento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. Mas si uno edifica sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada uno se pondrá de manifiesto; porque el día lo descubrirá, por cuanto en fuego se ha de revelar; y qué tal sea la obra de cada uno, el fuego mismo lo aquilatará. Si la obra de uno, que él sobreedificó, subsistiere, recibirá recompensa; si la obra de uno quedare abrasada, sufrirá detrimento; él sí se salvará, aunque así como a través del fuego». 

De manera que hay un fuego después de la muerte que, diferente al del infierno, es temporal. El alma que por allí pasa se salvará. A ese estado de purgación le llamamos el "purgatorio".
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Filipenses 2,10 
"para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y en los abismos..." 

"en los abismos" puede entenderse como una referencia al Purgatorio, cuyos habitantes, a diferencia de los del Infierno, mantienen su fidelidad a Cristo. 
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San Pablo oró por su querido amigo Onesíforo en 2 Timoteo 1:18, 
"Concédale el Señor encontrar misericordia ante el Señor aquel Día." 

¿Para qué oraría Pablo por el muerto si pensara que su amigo estaba en el cielo o en el infierno?
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Judas 23 

"a unos, salvadlos arrancándolos del fuego..." 

Los condenados ya no tienen salvación, pero nuestras oraciones y sufragios pueden ayudar a quienes sufren en el Purgatorio. 
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(Fuente: católicos firmes en su fe)

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