ORACIÓN DE SAN ATANASIO DE ALEJANDRÍA, Doctor de la Iglesia. 295 - 373

 Oh Virgen, tu gloria supera todas las cosas creadas. 

¿Qué hay que se pueda semejar a tu nobleza, madre del Verbo Dios? 

¿A quién te compararé, oh Virgen, de entre toda la creación? 

Excelsos son los ángeles de Dios y los arcángeles, 

pero ¡cuánto los superas tú, María! 

Los ángeles y los arcángeles sirven con temor a aquel que habita en tu seno, 

y no se atreven a hablarle; tú, sin embargo, hablas con él libremente. 

Decimos que los querubines son excelsos, 

pero tú eres mucho más excelsa que ellos: 

los querubines sostienen el trono de Dios; 

tú, sin embargo, sostienes a Dios mismo entre tus brazos. 

Los serafines están delante de Dios, pero tú estás más presente que ellos; 

los serafines cubren su cara con las alas no pudiendo contemplar la gloria perfecta; 

tú, en cambio, no sólo contemplas su cara, sino que la acaricias y llenas de leche su boca santa.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA "El HIJO"?

  Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte. Tenían de todo en su colección, desde Picasso hasta Rafael. Muy a menudo, padre e...

ENTRADAS POPULARES