PRUEBAS DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO



El mensaje que resplandeció a lo largo del mundo antiguo, que cambió vidas y que revolucionó al mundo no fue "Amarás a tu prójimo", pues toda persona moralmente sana ya sabía eso; eso no era ninguna noticia. Lo sorprendente era que un hombre que se declaró ser el Hijo de Dios y el Salvador del mundo había resucitado de entre los muertos.


Hay un desafío razonable para el escéptico: Si puede demostrarse que Jesús realmente resucitó de entre los muertos, ¿creerías en Él? Porque si realmente resucitó, esto da validez a su alegación de ser divino y no meramente humano, ya que resucitar de la muerte es algo que está más allá del poder humano; y su divinidad confirma la verdad del resto de todo lo que dijo, porque Dios no puede mentir. La resurrección distingue a Jesús de todos los demás fundadores religiosos. Los huesos de Abraham y Mahoma y Buda y Confucio y Lao-tzu y Zoroastro todavía están aquí en la tierra. La tumba de Jesús está vacía. Las consecuencias existenciales de la resurrección son incomparables.


Es la prueba concreta, veraz y empírica de que la vida tiene esperanza y significado; la vida triunfa al final; Dios ha derrotado a nuestro último enemigo: la muerte, Y estas consecuencias existenciales de la resurrección pueden ser vistas al comparar a los discípulos antes y después de la resurrección. Antes, huyeron, negaron a su Señor y se amontonaron detrás de puertas cerradas llenos de miedo y confusión. Después, fueron transformados en hombres seguros de sí mismos, misioneros que cambiaron el mundo, mártires valientes y viajeros embajadores de Cristo llenos de gozo. La mayor importancia de la resurrección no está en el pasado — "Cristo resucitó" — sino en el presente — "Cristo está resucitado". El ángel que estaba cerca de la tumba le preguntó a las mujeres, "¿Por qué buscais a los vivos entre los muertos?" (Lucas 24-5).




Qué clase de cuerpo será este cuerpo resucitado, no es una pregunta simple.

El cuerpo resucitado de Jesús evidentemente tenía algo muy extraño, porque sus discípulos y amigos cercanos no le reconocieron al principio, sin embargo más tarde sí.




Tampoco sabemos exactamente cómo fue que Jesús resucitó. Nadie vio el acto mismo, sólo sus consecuencias, a Jesús resucitado.
Nadie sabe qué tecnología espiritual fue la que Dios usó. En ese sentido no podemos definir la resurrección. Pero podemos distinguirla de varias alternativas con las que es confundida a veces.

El Cristo resucitado no es un fantasma. Eso fue lo que los apóstoles pensaron al principio (Lucas 24, 36-43) por eso Cristo les mostró sus manos y sus pies cicatrizados y comió pez asado delante de ellos . Un fantasma es un espíritu sin cuerpo; Jesús resucitado tiene un cuerpo real, por lo tanto, el Cristo resucitado no es un fantasma.


La resurrección tampoco es simplemente una resucitación, como la de Lázaro. El cuerpo con el que Lázaro salió de su tumba era el mismo cuerpo viejo que tenía anteriormente, tenía puesto su sudario (Juan 11, 44). El sudario de Jesús sin embargo fue cuidadosamente enrollado y puesto en otro lugar en su tumba (Juan 20, 6-7). Lázaro tenía que morir de nuevo pero Jesús no (Romanos 6-9).

La resurrección tampoco es una reencarnación.
La reencarnación, supuestamente, sólo le da a uno otro cuerpo mortal. El cuerpo resucitado de Cristo era inmortal. Los escritores del Nuevo Testamento hablan como si el logro de Cristo al resucitar de entre los muertos era el primer evento de su clase en toda la historia del universo. Él es "la primicia", el "pionero de vida". Él ha abierto una puerta que había estado cerrada desde la muerte del primer hombre.

La resurrección también es distinta de una visión, porque aunque ésta puede provenir de Dios, o ser causada por el propio inconsciente o por espíritus malignos, una visión permanece puramente espiritual y subjetiva: está en la mente. Pero el cuerpo resucitado de Jesús fue visto en público por muchos al mismo tiempo. Él fue tocado. Él comió.

La resurrección no es una leyenda, porque las leyendas sólo son ficción y tampoco es un mito, porque, a diferencia de los mitos, la resurrección ha ocurrido en un tiempo y lugar real, específico y concreto en la Historia, y certificada por testigos oculares. El Nuevo Testamento explícitamente distingue la resurrección de Cristo de mitos y leyendas: "Porque cuando les dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo no seguimos mitos ingeniosamente inventados sino que fuimos testigos oculares de su majestad"
(2 Pedro 1-16).


Creemos que la resurrección de Cristo puede ser probada con al menos tanta certeza como cualquier otro evento universalmente creído y bien documentado de la historia antigua.
Si Jesús no resucitó, entonces los apóstoles, que enseñaron que sí resucitó, o estaban engañados o eran mentirosos, o fueron engañados por una alucinación, o los apóstoles crearon un mito, o los apóstoles conspiraron para esparcir por el mundo la mentira más famosa y exitosa en la historia, o Jesús sólo se desmayó y se recuperó, no resucitó.
Cada una de estas teorías es lógicamente posible, y por consiguiente deben investigarse apropiadamente.
Estas también son las únicas posibilidades, a menos que incluyamos ideas extremadas que historiadores responsables jamás han tomado en serio, como la que dice que nunca existió; que su historia entera no es más que la novela de fantasía más grande del mundo escrita por unos simples pescadores;
Si podemos refutar todas las teorías, habremos demostrado la verdad de la resurrección

La Refutación De La Teoría Del Desmayo.
Ocho argumentos:

1. Jesús no pudo haber sobrevivido a la crucifixión. Los procedimientos romanos eran muy cuidadosos a fin de eliminar esa posibilidad. La ley romana incluso le imponía la pena de muerte a cualquier soldado que dejara escapar a un prisionero condenado a muerte de alguna manera, incluyendo boicotear una crucifixión. Simplemente no se hacía.

2. El hecho de que el soldado romano no le quebró las piernas a Jesús, como lo hizo con los otros dos criminales crucificados (Juan 19,31-33), significa que el soldado estaba seguro de que Jesús estaba muerto. Al quebrar las piernas se aceleraba la muerte para que el cadáver pudiera ser bajado antes del sábado.

3. Juan, un testigo ocular, certificó que él vio sangre y agua salir del corazón perforado de Jesús (Juan 19, 34-35). Esto demuestra que los pulmones de Jesús habían experimentado un colapso y que había muerto de asfixia. Cualquier especialista médico puede atestiguar de esto.

4. El cuerpo estaba totalmente envuelto en vendas de sábanas y dentro de la tumba (Juan 19, 38-42).

5. Las apariciones después de la resurrección convencieron a los discípulos, incluso al dudoso de Tomás, que Jesús estaba gloriosamente vivo (Juan 20, 19-29). Es psicológicamente imposible que los discípulos hubieran sido tan transformados y que hubieran estado tan confiados en sí mismos si Jesús solamente se sacudió de un desmayo, desesperadamente necesitado de un doctor. Un hombre medio muerto y enfermo no es adorado valientemente como divino señor y conquistador de la muerte.

6. ¿Cómo pudieron los guardias romanos que cuidaban la tumba ser subyugados por un difunto en desmayo? ¿o por discípulos desarmados?

7. ¿Cómo pudo haber movido un hombre medio muerto y desmayándose la gran piedra en la puerta de la tumba? ¿Quién movió la piedra sino un ángel?. Nadie jamás ha contestado esta pregunta.
Ni los judíos ni los romanos lo hubieran hecho, porque a ambos les interesaba que esa tumba se mantuviera sellada. Los judíos fueron los que en primer lugar ordenaron que esa piedra se pusiera allí y los guardias romanos hubieran sido ejecutados si hubieran dejado que el cuerpo se "escapara". La historia que las autoridades judías divulgaron, que los guardias se durmieron y que los discípulos robaron el cuerpo (Mateo 28, 11-15), es sorprendente. Los guardias romanos no se hubieran dormido haciendo un trabajo como ese; si lo hacían, hubieran sido ejecutados. Y aún si se hubieran dormido, la muchedumbre y el esfuerzo y el ruido que hubieran sido necesarios para mover la enorme roca los hubieran despertado.

8. Si Jesús se despertó de un desmayo, ¿adónde se fue? Piense en esto detenidamente: ahora tenemos en nuestras manos a un cuerpo vivo, no un cadáver. ¿Por qué se desapareció? No existe información en absoluto, ni siquiera datos falsos, fantásticos o imaginados acerca de la vida de Jesús después de su crucifixión en ninguna fuente, amiga o enemiga, en ningún tiempo, ya sea inmediato o siglos más tarde. Un hombre como este, con un pasado como este, hubiera dejado rastro.

¿CÓMO UN HOMBRE MEDIO MUERTO PUDO MOVER LA PESADA PIEDRA DE LA TUMBA?


La Refutación De La Teoría De La Conspiración:
Cinco Argumentos:
¿Por qué los discípulos no hubieran podido inventar toda la historia ?

1. "Los apóstoles o estaban engañados o eran mentirosos. Mientras Jesús estaba con ellos, Él podía sostenerlos; pero posteriormente, si él no se les apareció, ¿quién los hizo actuar? La hipótesis de que los apóstoles eran embusteros es muy absurda. Imagínese a estos hombres reuniéndose después de la muerte de Jesús, y conspirando para decir que él había resucitado de entre los muertos. Esto significaba atacar a todos los poderes existentes. Si Sólo uno de los apóstoles flaqueaba en la mentira, todos hubieran estado perdidos, se enfrentaban al posible encarcelamiento, a las torturas y a la muerte.
El hecho histórico es que nadie jamás confesó — voluntariamente o bajo presión, soborno o incluso tortura — que la historia entera de la resurrección era falsa, que era un engaño deliberado. Aún cuando personas cedieron bajo tortura, negaron a Cristo y adoraron al César, pero nunca revelaron que la resurrección era parte de una conspiración, porque nunca había habido nada que revelar. Ningún cristiano creyó que la resurrección era parte de una conspiración; si lo hubieran creído, no se hubieran convertido en cristianos.

2. Si ellos inventaron el relato de la resurrección, fueron los fantasiosos más creativos, diestros e inteligentes de la historia sobrepasando en gran manera a Shakespeare, o Dante , no es lo que se esperaría de simples pescadores y hombres sencillos. Su caracteres argumenta fuertemente en contra de la conspiración . La honestidad de los apóstoles es demostrada en sus palabras y hechos. Predicaron a un Cristo resucitado y vivieron un Cristo resucitado. Voluntariamente murieron por su "conspiración". Nada demuestra la sinceridad como el martirio. El cambio de sus vidas — del miedo a la fe, de la desesperación a la confianza, de la confusión a la certeza, de la cobardía a la valentía firme bajo las amenazas y la persecución — no sólo demuestra su sinceridad, sino que también confirma una causa poderosa para ello. ¿Puede una mentira causar semejante transformación? El bien supremo de la historia — la santidad —¿ ha surgido de la suprema mentira? Use aquí su imaginación y su sentido de perspectiva. Imagínese a doce pobres campesinos, temerosos, estúpidos (¡lea los Evangelios!) cambiando al empedernido mundo romano con una mentira. Y no una mentira atractiva y fácil de digerir tampoco, como dice Santo Tomás de Aquino:
"En medio de la tiranía de los perseguidores, una multitud innumerable de personas, simples
y estudiados, corrieron a la fe cristiana. En esta fe hay verdades proclamadas que superan todo intelecto humano; los placeres de la carne son refrenados; se enseña que las cosas del mundo deben de ser tratadas con desprecio. Ahora, que las mentes de los hombres mortales asientan a estas cosas es el más grande de los milagros... esta maravillosa conversión del mundo a la fe cristiana es el testimonio más claro... porque sería verdaderamente más maravilloso que todas las señales, si el mundo hubiera sido guiado por hombres simples y humildes a creer verdades tan exaltadas, a lograr acciones tan difíciles y a tener esperanzas tan elevadas."
(Summa Contra Gentiles, I, 6)

3. No hubieran tenido motivo alguno para semejante mentira. Las mentiras siempre se dicen para obtener alguna ventaja egoísta. ¿Qué ventaja sacaron los "conspiradores" de su mentira? Fueron odiados, perseguidos, encarcelados, torturados, exiliados, crucificados, quemados, decapitados, destripados y echados a los leones,¡esto no es un catálogo de privilegios!

4. Si la resurrección era una mentira, los judíos podían haber presentado el cadáver y hubieran cortado esta temida superstición de raíz.
Todo lo que tenían que hacer era ir a la tumba y sacarlo. Los soldados romanos y sus líderes estaban de parte de ellos, no de parte de los cristianos.
Y si los judíos no podían obtener el cuerpo porque los discípulos se lo habían robado, ¿cómo lo hicieron?

5. El hecho de que los discípulos fueron capaces de proclamar la resurrección en Jerusalén en la cara de sus enemigos unas pocas semanas después de la crucifixión demuestra que no mintieron, porque hubieran sido desenmascarados por sus adversarios quienes tenían el interés y el poder de exponer cualquier fraude.

La experiencia común demuestra que tales intrigas son inevitablemente expuestas." William Lane Craig dice: En conclusión, si la resurrección fue una mentira conspirada y fabricada, esta viola todas las leyes históricas y psicológicas conocidas acerca de la mentira. Es, por lo tanto, tan acientífica, tan irrepetible, tan única y tan improbable como la resurrección misma.




La Refutación de la Teoría de la Alucinación.
Nueve Argumentos:

¿Por qué no fue una alucinación?
1. Hubo demasiados testigos. Las alucinaciones son privadas, individuales y subjetivas. Cristo se le apareció a María Magdalena, a los discípulos sin Tomás presente, a los discípulos incluyendo a Tomás, a los dos discípulos en Emaús, a los pescadores en la playa, a Santiago , e incluso a quinientas personas de una sola vez (1 Corintios 15, 1-11), y Pablo dice en este pasaje que la mayoría de los quinientos están vivos, invitando a cualquier lector a que confirme la verdad de la historia por medio de la interrogación de los testigos oculares — Él nunca hubiera podido hacer esto y salirse con la suya, dado el poder, recursos y número de sus enemigos, si no fuese verdad.

2. Los testigos eran cualificados, sencillos, honestos, tenían conocimiento de primera mano de los hechos.

3. Los quinientos vieron a Cristo juntos, al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esto es incluso más excepcional que quinientas "alucinaciones" privadas, en diferentes tiempos y lugares.

4. Las alucinaciones en general, duran unos cuantos segundos o minutos, raramente horas. Ésta permaneció durante cuarenta días (Hechos 1, 3 )

5. Las alucinaciones en general ocurren solamente una vez, excepto a los dementes. Esta alucinación ocurrió muchas veces, a gente normal.
(Juan 20, 19 y 21,14; Hechos 1,3).

6. No sólo los discípulos no esperaban esto, ni siquiera lo creyeron al principio — ni Pedro, ni las mujeres, ni Tomás, ni los once. Ellos pensaban que era un fantasma; él tuvo que comer algo para probar que no lo era (Lucas 24, 36-43), las alucinaciones no comen. El Cristo resucitado lo hizo, en al menos dos ocasiones (Lucas 24, 42-43; Juan 21, 1-14) y además los discípulos lo tocaron. (Mateo 28, 9; Lucas 24, 39; Juan 20, 27), también hablaron con él y él les respondió. esta "alucinación" conversó con al menos once personas a la vez, por cuarenta días
(Hechos 1, 3).

7. Los apóstoles no hubieran podido creer en la "alucinación" si el cadáver de Jesús hubiera estado todavía en la tumba. Este es un punto muy simple y muy revelador; porque si era una alucinación, ¿dónde estaba el cadáver? Ellos hubieran ido a mirar; si estaba allí, no hubieran podido creer.

8. Si los apóstoles hubieran alucinado y después hubieran propagado su alucinógeno relato, los judíos hubieran podido desmontar el relato con sólo presentar el cuerpo, a menos que los discípulos se lo hubieran robado, y en este caso regresamos a la teoría de la conspiración y todas sus dificultades.

9. Una alucinación sólo explicaría las apariciones después de la resurrección; no explicaría la tumba vacía, la piedra rodada, o la incapacidad de presentar el cadáver. Ninguna teoría puede explicar todos estos datos excepto a una real resurrección.



La Refutación de la Teoría del Mito
Seis Argumentos:

1. El estilo de los Evangelios es radical y claramente diferente del estilo de todos los mitos.
Cualquier experto literario que conoce y aprecia los mitos puede verificar esto. No son eventos extravagantes, espectaculares e infantilmente exagerados. Nada es arbitrario. Todo cabe en su lugar. Todo es significativo. En un mito, ocurren eventos tan espectaculares que sería una distracción agregar mucha profundidad de carácter.
Los mitos tienen mucha palabrería sin sentido, los Evangelios son escuetos. Hay también marcas evidentes de descripción de testigos oculares, como el pequeño detalle acerca de Jesús escribiendo en el suelo cuando se le preguntó si se debería de apedrear a la adúltera o no (Juan 8, 6).
Nadie sabe porqué esto está puesto allí; no se saca nada de ello. La única explicación es que el autor lo vio.

2. No hubo suficiente tiempo para que el mito se desarrollara pues varias generaciones tienen que pasar antes de que los elementos mitológicos agregados puedan ser erróneamente creídos como hechos. Los testigos oculares todavía estarían vivos antes de que eso ocurriera para desacreditar las nuevas versiones míticas. Nadie duda de que las cartas de Pablo fueron escritas dentro del tiempo de vida de los testigos oculares de Cristo, por lo que no hay ni siquiera una generación para que se pueda crear el mito.

3. Hay otros documentos que hablan de la resurrección de Jesús, como las cartas de Bernabé y Clemente que se refieren a los milagros y la resurrección de Jesús. Policarpo menciona la resurrección de Cristo, Ignacio de Antioquía habla acerca de la resurrección.
Puadratus escribe que varias personas que habían sido sanadas por Jesús todavía estaban vivas.
Justino el Mártir menciona los milagros de Cristo. Estos hechos muestran que la historia en los Evangelios era en esencia la misma historia que los cristianos tenían desde el comienzo.
“Esto significa que la resurrección de Jesús fue siempre una parte de la historia”.
(William Lane Craig, Apologetics, chapter 6).

4. Los primeros testigos de la resurrección fueron mujeres. En el judaísmo del primer siglo, las mujeres tenían un bajo estatus social y no tenían ningún derecho legal para servir de testigos. Si la tumba vacía hubiera sido una leyenda inventada, sus inventores ciertamente no hubieran puesto que fue descubierta por mujeres, cuyo testimonio era considerado sin valor. Pero como era cierto, tuvieron que decirlo aunque fuera un inconveniente en aquella época

5. El Nuevo Testamento explícitamente dice que la resurrección no es mito (2 Pedro 1,16)

6. El teólogo William Lane Craig, en su libro Knowing the Truth About the Resurrection, prueba dos cosas: primero, que los Evangelios fueron escritos por los discípulos, no por creadores de mitos tardíos, y segundo, que los Evangelios que tenemos en la actualidad son esencialmente los mismos que los originales.

A. Prueba de que los Evangelios fueron escritos por testigos oculares:
1. Los Evangelios muestran un conocimiento íntimo de Jerusalén anterior a su destrucción en el años 70 d.C y están llenos de nombres propios, fechas, detalles culturales, eventos históricos y costumbres y opiniones de esa época.

2. Las historias acerca de las debilidades humanas de Jesús y de las fallas de los discípulos también apoyan la veracidad de los Evangelios.

3. Hubiera sido imposible para los falsificadores inventar una narrativa tan consistente como la que encontramos en los Evangelios, pues estos no tratan de suprimir aparentes discrepancias, lo cual indica su originalidad (que fueron escritos por testigos oculares). No hay ningún intento de armonización entre los Evangelios, tal y como lo esperaríamos de falsificadores.

4. Los Evangelios no contienen anacronismos; los autores parecen haber sido judíos del primer siglo que fueron testigos de los eventos.

5. Había muchos testigos oculares que todavía estaban vivos cuando los libros fueron escritos que podían testificar si vinieron o no de sus supuestos autores.

6. El testimonio extra-bíblico, unánimemente atribuye los Evangelios a sus autores tradicionales,... como el testimonio de la Epístola de Barnabé, la Epístola de Clemente, El Pastor de Hermas, hasta llegar a Eusebio en 135 d.C.... Teófilo, Hipólito, Orígenes, Cuadrato, Ireneo, Mélito, Policarpo, Justino el Mártir, Dionisio, Tertuliano, Cipriano, Tatiano, Cayo, Atanasio, Cirilio... incluso los oponentes del cristianismo como Celso, Porfirio, el emperador Julián etc... reconocieron esto.
Podemos concluir que si dudamos de que los Evangelios vienen de los autores tradicionales, también podemos dudar de que las obras de Filo o Josefo son auténticas, excepto que los Evangelios contienen eventos sobrenaturales."

B. Prueba de que los Evangelios que tenemos en la actualidad son los mismos que fueron originalmente escritos:
1. Ninguna otra obra antigua está disponible en tantas copias y lenguajes, y sin embargo todas estas versiones concuerdan en contenido.

2. La abundancia de manuscritos distribuidos sobre una amplia área geográfica demuestra que el texto ha sido transmitido con sólo discrepancias insignificantes.

3. Los Evangelios no hubieran podido ser corrompidos sin una gran protesta de parte de todos los cristianos ortodoxos.

4. No ha habido tiempo para una falsificación, pues los libros del Nuevo Testamento son citados por los Padres de la iglesia en sucesión cercana y constante.

5. Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia,
pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.

Ninguna alternativa a una resurrección real todavía ha explicado la existencia de los Evangelios, el origen de la fe cristiana, el fracaso de los enemigos de Cristo de exhibir su cuerpo, la tumba vacía, la piedra rodada o los relatos de las apariciones después de su resurrección. El desmayo, la conspiración, la alucinación y el mito son las únicas alternativas a una resurrección real y cada una ha sido refutada.



Fuente:
Extracto del capítulo 8 "The Resurrection" de Handbook of Christian Apologetics por Peter Kreeft/Fr. Ronald Tacelli, SJ (Intervarsity Press, 1994)















¿Es Jesús un Copia de Horus, Mitra, Krishna, Dionisio y otros dioses paganos?



Esta es una pregunta frecuente sobretodo después del documental ‘Zeitgeist’, donde se hace una serie de afirmaciones para tratar de probar que Jesús es una copia de diferentes dioses paganos, pero cuando investigamos estas afirmaciones , descubrimos que esta supuesta relación entre el Nuevo Testamento y la mitología es maliciosamente falsa.

Zeitgeist llegó a ser visto por más de 50 millones personas, y ninguna se tomó la molestia de investigar si estaban siendo engañadas.
Es curioso ver cómo los ateos, que no creen en la Biblia por considerarlo un libro de fantasía y "seres imaginarios", después se creen cualquier cosa, sobretodo si atenta contra el cristianismo.

Vamos a demostrar cómo Jesús no es una copia de estos dioses mitológicos, empecemos por Horus:

HORUS

En Zeitgeist se dice que Horus nació el 25 de diciembre, sin embargo,según la historia mitológica egipcia, el cumpleaños de Horus se celebra en la temporada de Khoiak (octubre y noviembre). Además, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia como la fecha del nacimiento de Jesús y por lo tanto no tiene relevancia.
También se dice que Horus nació de una virgen, sin embargo Horus nació de su madre Isis , viuda de Osiris, de virgen nada.
Según Richard Wilkinson, en Complete gods and goddesses of ancient Egypt, 2003 pag.146 podemos leer: Gracias a su magia, Isis revivificó el miembro sexual de Osiris y quedó embarazada por él, dando a luz a Horus.
Econtramos otra versión del nacimiento de Horus en Gods an men in Egypt, 2004 pag.39 por Dunand/Zivie-Coche:
Después de tener relaciones sexuales en forma de pájaro con el Dios muerto que ella volvió a la vida, dio a luz a su hijo póstumo, Horus.
En Zeigest se dice también que tres hombres sabios vinieron a adorar al recién nacido "Salvador", pero ninguna fuente es proporcionada por el documental acerca de esta afirmación.
Además, la Biblia no dice que “TRES hombres sabios” fueron a ver a Jesús, nunca nos dice el número de hombres sabios.
“Horus era un maestro niño prodigio a los 12 años”  La película no ofrece fuentes ni hay registros de esto.
“Horus tenía 12 discípulos” –el Historiador Glen Miller escribe: Puedo encontrar referencias a cuatro “discípulos” y dieciséis seguidores humanos.
Horus fue crucificado, sepultado y resucitó al tercer día.
No hay registro histórico en la mitología egipcia de que Horus haya sido crucificado.
Además, la crucifixión era un método de ejecución inventado por el Imperio Romano miles de años después de la época del mito de Horus.
Si usted se está preguntando cómo Zeitgeist ha podido hacer tales afirmaciones que no tienen ninguna evidencia histórica real, la explicación es fácil: se benefician de la “falacia del escéptico”,en pocas palabras, cuando se trata de atacar la credibilidad de la Biblia, se supone que el escéptico es totalmente creíble.
Así que los creadores de Zeitgeist sabían que la mayoría de la gente no investigarían sus ataques y que iban a tomar como ciertas sus afirmaciones
(tal como lo hizo Dan Brown con las numerosas imprecisiones del Código Da Vinci).

¿Es Jesús una copia de Mitra


MITRA


Según Zeigest, Mitra nació de una virgen, pero según los historiadores, Mitra nació de una roca.
“Mitra nació el 25 de diciembre” – Una vez más, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia y por lo tanto tiene ningún significado para la historia de Jesucristo, además, en el mitraísmo no hay fecha de nacimiento de Mitra.
"Mitra tuvo 12 discípulos",  Franz Cumont, considerado el primer gran investigador de Mitra, afirma que los discípulos fueron en realidad signos del zodiaco.
“Mitra fue crucificado, muerto durante tres días, y luego resucitó".
Mitra nunca muere. Completó su misión en la tierra y regresó a los cielos en un carro.
En el mitraísmo no hay ninguna mención histórica de la crucifixión, entierro o resurrección en cualquier obra de arte o texto.
En su libro "Imagen y valor en el mundo greco-romano" , Richard Gordon escribe que no hay recogida en ningún sitio la muerte de Mitra, y por lo tanto no hay resurrección de Mitra.
El Dr. Edwin Yamauchi lo corrobora: “No se de ninguna referencia a una supuesta muerte y resurrección de Mitra”.
También es importante señalar en la investigación que Franz Cumont hizo de Mitra, que su conclusión principal era que a diferencia de Jesucristo, que era una persona real, Mitra no existía.

¿Es Jesucristo una imitación de Dionisio?


DIONISIO

Dioniso (también conocido como Baco) era un dios griego y romano del vino.
Según Zeigest, Dionisio nació de una virgen, pero por los escritos sabemos que  Semele, hija de Kadmos, se unió a Zeus y le dio un hijo, Dionisio (Hesiod, Theogony, 940 ff. Greek epic, 600-700 BC), no se dice nada de que Semele fuera virgen.
“Dionisio nació el 25 de diciembre” – Una vez más, no hay ningún manuscrito o evidencia de esta fecha, y como hemos dicho antes, no está en la biblia que Jesús naciera ese día.
Algunos apuntan a la capacidad de Dioniso para crear el vino como una señal de que Jesús era una copia (ya que Jesús convirtió el agua en vino en una boda) pero Dioniso era el dios del vino y Jesús era el Hijo de Dios y Salvador de la humanidad, nada que ver.
Una de las afirmaciones más audaces de que Jesús es una copia de Dionisio está sacado de un libro llamado ‘Los Misterios de Jesús’ con el amuleto de una foto de Dionisio en una cruz en su portada,no se sabe si el amuleto es real, pero si lo fuera, el amuleto está fechado a más de 300 años después de la crucifixión de Cristo, por lo que es más lógico pensar que la crucifixión de Dionisio sería más bien una copia de la crucifixión de Jesús y no al revés.
En "Origen, Contra Celsum, Book IV"  se cuenta que Dionisio fue expulsado del trono de Júpiter por los Titanes y hecho pedazos, y sus restos fueron de nuevo juntados y volvió a la vida, y subió al cielo, en ningún sitio se nombra la crucifixión de Dionisio, ni su resurrección.



¿Es Jesucristo un Copia de Krishna?

KRISHNA

En el hinduismo, Krishna se cree que es el octavo avatar de Vishnu, el segundo aspecto de la trinidad hindú.
Casi todos los parecidos entre Krishna y Jesús se remontan a Kersey Graves, un autor del siglo 19 que creía que el cristianismo fue creado a partir de mitos paganos. Aunque sus obras han sido probados por los estudiosos como falsas muchos todavía recurren a sus argumentos sin saber que ya están refutadas.

Según Zeigest, Krishna nació de una virgen llamada Devaki” – En el libro de la mitología, el investigador Joseph Campbell descubre el origen de Krishna:
"Su madre tuvo siete hijos antes de nacer, por lo que claramente no era virgen".
Krishna pasó su niñez y adolescencia entre pastores y pastoras, solía tener amoríos con las pastoras, se convirtió en Rey y se casó, tuvo 16.108 esposas.
Krishna no fue crucificado ni resucitó al tercer día, en la mitología hindú, Krishna fue muerto accidentalmente por un cazador.
Como vemos, Krishna no tiene ningún parecido con Jesús.
A diferencia del Nuevo Testamento, que ha sido verificado como el documento más fiable y fundamentado de la antigüedad, el libro sagrado del hinduismo atravesó siglos drásticos y hubo muchos cambios después de que fuese escrito.

¿Es Jesucristo una copia de Atis?

ATIS

El nacimiento de Atis se celebraba en Roma el 21 de marzo (equinoccio de primavera) y no el 25 de diciembre como dicen.
Su madre era Nana, hija de un Dios, que cogió un fruto y lo colocó en su regazo, el fruto desapareció y ella quedó encinta. En ningún registro consta que fuera Virgen.
Su madre Nana abandonó a Atis en una montaña y fue criado por un carnero (nada que ver con María, que no abandonó a Jesús ni en la cruz)
Atis se iba a casar pero apareció la diosa Cibeles que estaba enamorada de él, y lo hizo enloquecer haciendo que se cortara los genitales, pero Atis renació como un pino.

Podemos citar a muchos dioses más, pero el resultado es el mismo, no hay paralelismos con Jesús, TODO ES UNA GRAN MENTIRA.

El Jesús histórico retratado en la Biblia es auténtico y único, las similitudes alegadas a esos mitos son absurdas y quien las hizo posee una enorme imaginación.
Mientras que hay miles de versiones circulando por ahí sobre estos dioses mitológicos, ningún trabajo de la antigüedad tiene más evidencia con respecto a la veracidad histórica que el Nuevo Testamento.

Se han hecho estudios comparativos de todas las copias que conservamos de cada uno de los evangelistas.
Ningún otro autor, ni religioso, ni profano, de aquellos tiempos, puede presentar la cantidad de papiros, de códices, de citas de autores etc..., como los libros del Nuevo Testamento pueden ofrecer.

En favor de la autenticidad de los Evangelios existe tal tradición literaria como no existe de ningún otro escrito de la antigüedad, una tradición antiquísima, pública, universal, constante.
No tiene ni la menor comparación con la de otros escritores cuyas obras nadie pone en tela de juicio, por ejemplo, a nadie se le ocurre dudar de la autenticidad de las obras de los clásicos latinos: César, Cicerón, Horacio y Virgilio, a pesar de que no conservamos, ni con mucho, las pruebas que conservamos de los Evangelios.
Es, además, excepcional el estado de conservación. De los autores latinos las obras completas más antiguas que conservamos son posteriores al siglo VIII. En cambio, códices evangélicos completos, de los siglos IV al VI, se conservan setenta y ocho.
Y los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente con las citas que existen en las obras de siete escritores de los siglos II al VI (Justino, Ireneo, Clemente, Orígenes, Tertuliano, Hipólito y Eusebio) se podrían reconstruir en toda su integridad los cuatro evangelios: se conservan de ellos 26.487 citas. Por todo esto, el gran crítico inglés en literatura clásica, Burnett Hillman Streeter (exégeta bíblico), confiesa que los Evangelios, en cuanto a su autenticidad, tienen la posición más privilegiada que existe entre todas las obras de la antigüedad.


Por tanto, quien no admite lo que dicen los Evangelios, no tiene derecho a creer en nada de la Historia Antigua, pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.

Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia.

Además hay muchas fuentes no cristianas sobre la existencia de Jesús:
- Flavio Josefo, historiador romano-judío del siglo I.
- Tácito historiador y senador romano.
- Mara, hijo de Serapión, filósofo estoico de la provincia romana de Siria.
-Suetonio, historiador romano.
- El Talmud de Babilonia.
- Plinio el joven, gobernador de Ponto y Bitinia.
- Luciano de Samosata, escritor griego.
- Thallus
- Celso, etc...

“Los paralelismos alegados entre Jesús y los dioses paganos reside en la imaginación moderna, no tenemos registro de ningún Dios que haya nacido de una madre virgen y que haya muerto para expiar nuestros pecados, ni que haya resucitado de la muerte”
(Dr. Bart Ehrman erudito sobre el Nuevo Testamento y experto en paleocristianismo, actualmente es el jefe del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill)

“No hay ningún erudito en ningún instituto o universidad en el mundo occidental que enseñe los clásicos, historia antigua, nuevo testamento, cristianismo antiguo o algo relacionado con estos campos, que dude de la existencia de Jesús, uno de los hechos más ciertos de la historia es que Jesús fue crucificado por orden del prefecto de Judea, Poncio Pilatos”
(Dr. Bart Ehrman)

"Sinceramente, no conozco a ningún historiador de historia antigua o bíblica, que haya tenido la más mínima duda de la existencia de Jesucristo"
(Graeme Clarke, profesor de historia y arqueología clásica)


Fuentes:
www.nuestraradio.org
www.reasonsforjesus.com
Para Salvarte, P. Jorge Loring








*ELEVACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD*
“Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro,
ayúdame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti,
inmóvil y tranquilo, como si ya mi alma estuviera en la eternidad.
Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti,
oh mi inmutable, sino que cada minuto me sumerja más
en la hondura de tu Misterio.
Pacifica mi alma, haz de ella tu cielo, tu morada de amor
y el lugar de tu descanso.
Que en ella nunca te deje solo, sino que esté ahí con todo mi ser,
todo despierto en fe, todo adorante,
totalmente entregado a tu acción creadora.
Oh mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser, en mi alma,
una esposa para tu Corazón, quisiera cubrirte de gloria,
quisiera amarte..., hasta morir de amor.
Pero siento mi impotencia: te pido ser revestido de Ti mismo,
identificar mi alma con cada movimiento de la Tuya,
 sumergirme en Ti, ser invadido por Ti, ser sustituido por Ti,
para que mi vida no sea sino irradiación de tu Vida.
Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.
Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándote,
quiero volverme totalmente dócil, para aprenderlo todo de Ti.
Y luego, a través de todas las noches,
de todos los vacíos, de todas mis impotencias,
quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz.
Oh Astro mío querido, fascíname,
para que ya no pueda salir de tu esplendor.
Oh Fuego abrazador, Espíritu de amor, desciende sobre mí,
para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo:
que yo sea para Él como una prolongación de su Humanidad Sacratísima
en la que renueve todo su Misterio.
Y Tú, oh Padre, inclínate sobre esta pobre criatura tuya,
cúbrela con tu sombra, no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto
en quien tienes todas tus complacencias.
Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita,
Inmensidad en que me pierdo, me entrego a Vos como una presa.
Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos,
hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas”
(Santa Isabel de la Trinidad)



LA CIENCIA NOS LLEVA A DIOS







DIOS EN LA CREACIÓN



Dicen los ateos que Dios no existe porque no lo pueden ver.
A Dios no le podemos ver porque es espíritu; y el espíritu no se ve con los ojos de la cara, pero yo puedo conocer una cosa con el entendimiento aunque no la vea con los ojos, si veo un abrigo colgado de la pared, sé que allí hay un clavo o algo que lo sujeta, aunque no lo vea. Si no, el abrigo no se sostendría.
Vamos a conocer a Dios por las huellas que ha dejado en la creación.
Si paseas por la playa y ves huellas en la arena sabes que alguien ha pasado por allí y que esas huellas no se han hecho solas.
Si unos hoyos en la arena no se pueden haber hecho solos, ¿se habrán hecho solos los millones y millones de estrellas que hay en el cielo?
El movimiento de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima anticipación .
La precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si no fuera calculable matemáticamente.

Isaac Newton y Johannes Kepler formularon matemáticamente las leyes que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según esas leyes muchísimos años antes de que nacieran .
Por eso el cosmonauta Frank Borman dijo desde la Luna:
«Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido hechas por el hombre». Y Newton: «El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente»
Einstein escribió «La ley del cosmos revela una inteligencia de tal superioridad que comparada con ella todo pensar humano es insignificante».


¿ AZAR O INTELIGENCIA CREADORA?

En el campo de la astronomía, ha surgido un planteamiento llamado principio antrópico, que sugiere que las fuerzas del universo tuvieron que ser determinadas con gran precisión para permitir la existencia del ser humano y del resto de los seres vivos sobre la Tierra.
Este principio afirma que cualquier mínima diferencia en el equilibro de tales fuerzas habría hecho del todo imposible la vida. El globo terráqueo tiene el tamaño justo, la temperatura idónea, la atracción gravitatoria necesaria, el agua imprescindible y los elementos químicos adecuados para sustentar a todos los organismos y muy especialmente al propio ser humano.


¿Cómo pudo surgir tal precisión?¿Es el orden resultado del caos o de un plan determinado? En un concepto sin Dios, es preciso postular una cantidad tremenda de casualidades fortuitas y precisas. ¿Qué respuesta dan los ateos a este misterio? El azar.
Pero el azar no explica nada, como dijo Jules-Henri Poincaré, Profesor de Física Matemática en la Universidad de París: «El azar no es más que la medida de nuestra ignorancia».


Y Einstein dijo : "Dios no juega a los dados".
El Premio Nobel de Física Alfredo Kastler es tajante:
«La idea de que el Universo material se ha creado él mismo, por azar, me parece absurda. Para un físico, un solo átomo es tan complicado, supone tal inteligencia, que un Universo materialista carece de sentido».

Dice Paul Davies en su libro La mente de Dios : «Cuesta trabajo creer que este intrincado universo exista por casualidad».
Nada es azar, No hemos aparecido así como así, un buen día cualquiera, porque un par de dados cósmicos hayan caído bien. Dejemos eso para quienes no quieren afrontar la verdad
Tanto la partícula más pequeña como la galaxia más alejada, muestran las huellas de una inteligencia creadora. La ciencia ha descubierto que la materia y los seres vivos están repletos de información compleja, como el software de una computadora.
¿De dónde viene toda esta información?
A partir de la teoría de la relatividad y del nacimiento de la mecánica cuántica se ha podido comprobar que el universo material, y los seres vivos que lo habitan, son mucho más complejos de lo que se suponía El ser humano tiene cada vez menos excusas para rechazar a Dios.
Los pioneros de la ciencia moderna, como por ejemplo Kepler, Boyle y Newton, no percibían conflicto alguno entre Dios y la ciencia, puesto que Dios creó los principios de la ciencia.
Newton dijo: «¿De dónde proviene todo ese orden y belleza que vemos en el mundo? ¿Fue el ojo ideado sin ingenio en materia de óptica? ¿No parece claro que existe un Ser Inteligente?»


Que la Naturaleza se rige según unas leyes es algo indiscutible. Estas leyes de la Naturaleza, son la base de la Ciencia.
¿De donde surgen las leyes de la naturaleza?
No puede haber leyes si alguien no las hace.
La ley supone un legislador inteligente.
Max Planck, Premio Nobel de Física, y padre de la Física moderna, dice: Es como si la Naturaleza estuviera regida por una voluntad inteligente», Autor de las leyes del cosmos. «Todo esto acontece como si este Universo nuestro fuera la obra de un compositor».
Muchos han sugerido también que las leyes simplemente surgieron por la necesidad de la existencia, en ese caso, ¿por que el universo no es caótico, sin orden? eso es lo que cabría esperar de una actividad aleatoria, ¿ como podría surgir de la nada un universo organizado y con las leyes necesarias para su existencia?
Una explosión en una imprenta no produce un diccionario.

ORIGEN DE LA VIDA
El biólogo François Jacob, planteo esta simple pregunta:
¿Quién ha elaborado los planos de la primera molécula de ADN, portadora del mensaje inicial que permitirá reproducirse a la primera célula viva?
Una célula viva está compuesta de una veintena de aminoácidos que forman una «cadena» compacta. La función de estos aminoácidos depende, a su vez, de alrededor de 2.000 encimas específicas. los biólogos han calculado que la probabilidad de
que un millar de encimas diferentes se unan ordenadamente por azar para formar una célula viva, formando un orden codificado con sentido, es nula.
El cosmólogo Chandra Wickramasinghe responde a esta cuestión: El hecho de que la vida hubiera aparecido por casualidad en la tierra es igual de improbable que un tifón pasase por una chatarrería y construyese un boeing 747.
La complicación del ADN es tan grande que «requiere una inteligencia».
La presencia manifiesta de esa inteligencia en el corazón mismo de la materia me aparta para siempre de la concepción de un universo que habría aparecido «por azar», que habría producido la vida «por azar» y la inteligencia también «por azar».
La racionalidad sugiere que busquemos alternativas distintas al azar.
El filósofo británico Anthony Flew ha renunciado al ateísmo debido a la propia naturaleza de los datos científicos que apuntan a Dios.



QUIÉN HA CREADO A DIOS?
Los ateos dicen: Si el mundo lo hizo Dios, ¿a Dios, quién lo hizo? - Nadie. Porque Dios es el primero, y el primero tiene que ser eterno.
Dios es el único ser necesario e increado que existe necesariamente, porque su esencia es existir, no depende de nadie para existir, no ha tenido principio ni tendrá fin. Dios es eterno.
Sería un absurdo decir que hubo un tiempo en el que no existía absolutamente nada. En ese caso, jamás podría haber empezado nada a existir, pues el primer ser no tuvo modo de empezar a existir. La nada absoluta no puede producir ningún ser»
Allan Sandage dice: «Dios es la explicación de que haya algo en vez de nada»
«Nosotros vivimos en el tiempo y no podemos concebir un ser que exista fuera del tiempo


¿ORIGEN DEL UNIVERSO O ETERNIDAD
DE LA MATERIA?
«El ateísmo marxista se basa en la eternidad de la materia.
Afirma que la materia ha existido desde toda la eternidad, y de este modo no necesitan a Dios-Creador, pero el que quiera estar de acuerdo con los últimos descubrimientos científicos que señalan una edad en la existencia de la materia, no tiene más remedio que negar la eternidad de la materia, la ciencia afirma que la materia comenzó en un momento determinado, hace algunos miles de millones de años» . Pero los marxistas, que solo admiten en su doctrina los hechos que la Ciencia ha demostrado ser ciertos, admiten esta afirmación de “la eternidad de la materia” sin demostración alguna.

También se ha comprobado que la materia no puede ser eterna por la transformación de unos elementos radiactivos en otros. el hidrógeno se convierte en helio en un proceso continuo e irreversible. Si esto sucediera desde toda la eternidad ya se habría gastado todo el hidrógeno que todavía se quema en las estrellas , pues la cantidad de hidrógeno del universo es limitada, y lo que se pierde no se repone.
Ésta fue la explicación que dio el astrónomo soviético Fessenkov en la Academia de la Unión Astronómica Internacional, celebrada en Roma en 1952, hablando sobre el origen de las estrellas..
El que contemplando el mundo sólo ve materia, es como el que entra en la Biblioteca Nacional de Madrid y sale diciendo que allí sólo hay papeles manchados con tinta de imprenta.
Lindner, Profesor de Química Técnica en la universidad alemana de Karlsruhe: «La Ciencia afirma que el cosmos es finito, que la materia no es eterna y que por lo tanto existe un Creador» .
«La vida finita del cosmos es algo científicamente probado.
La física moderna nos dice que el universo nació de una gigantesca explosión llamada Big Bang, que provocó la expansión de la materia.
¿Cómo ha demostrado la ciencia la existencia del Big Bang?
Por tres indicios:
El primero es la edad de las estrellas. Los datos que se refieren a las más antiguas indican una edad entre los doce y los quince mil millones de años, lo cual es coherente con la duración del universo desde su supuesta aparición.
El segundo argumento se basa en el análisis de la luz emitida por las galaxias, que sugiere que antaño las galaxias estaban concentradas en una única región del espacio, en el seno de una nube primordial de quince mil millones de años de antigüedad.
El tercer argumento, es que en 1965 se puso de manifiesto la existencia, en todas las regiones del universo, de una radiación uniforme que es el eco de los torrentes de calor y de luz de los primeros instantes del universo.
Precisamente el Premio Nobel de Física de 1978 se concedió a los radioastrónomos Arno Penzias y Robert Wilson, por haber recogido por primera vez en la historia el eco que queda de la gigantesca explosión que tuvo lugar en el comienzo de la creación del cosmos.
Hace unos años, creer en Dios requería un salto de fe; ahora cada vez hace falta más fe para seguir negando su existencia.

El científico italiano Antonio Chiichichi, dice :
«El ateísmo no tiene a sus espaldas ni la ciencia ni la razón. El ateísmo es también un acto de fe. Quien quiera profesar la fe en la nada, que continúe siendo ateo; pero a condición de que no pretenda que su opción esté motivada por razones científicas».
Dios no es, como dice Feuerbach «el producto imaginativo de la indigencia y los deseos del hombre», sino que la afirmación de la existencia de Dios es consecuencia de la búsqueda intelectual al hombre que investiga la razón suficiente de las leyes del cosmos, que suponen la existencia de un Creador inteligente.


¿EVOLUCIÓN O DISEÑO INTELIGENTE?

Los ateos apelan a la teoría de Darwin, porque según esta teoría, todos los seres vivos de este planeta habrían surgido por medio de la combinación del azar y la poderosa selección natural.
Stephen Jay Gould, fue uno de los primeros en perder la fe en la selección natural al constatar las importantes lagunas del registro fósil y darse cuenta de que la mayoría de las especies petrificadas aparecían ya perfectamente formadas en los estratos, entendió que el gradualismo propuesto por Darwin, así como su método de la selección natural, no podían explicar los hechos.
Cada día son más los adversarios de la evolución.
Algunos científicos (Luis Bounonre, Hermann Nielsen, Herbert Nilsson, etc.) opinan que el evolucionismo no es posible, pues la evolución sólo se da dentro de una especie; pero no es posible el paso de una especie a otra.
Los hallazgos más recientes y serios de la biología demuestran que los cromosomas de todos los hombres son iguales: no hay, por tanto, nada más que una familia humana, porque los cromosomas de los primates más parecidos al hombre son totalmente distintos: por lo tanto el hombre no procede de los primates».


Recientemente el célebre biólogo y matemático Jorge Salet en su libro Azar y certeza, demuestra matemáticamente la imposibilidad de una evolución progresiva.
Afirma que desde el origen de la vida, que se calcula ocurrió hace tres mil millones de años, no ha habido tiempo para que la primera célula viva evolucione hasta el hombre, pues el número de probabilidades es del orden de diez elevado a menos cien (10- 1oo). Es decir una probabilidad tan mínima, que para los científicos es prácticamente imposible.
El químico Charles B. Thaxton, señala graves errores del darwinismo para explicar el origen bioquímico de la vida y sugiere la posibilidad de un diseño inteligente de la misma.
Thaxton llega a tal conclusión después de reflexionar acerca de la complejidad estructural de moléculas orgánicas que parecen haber sido pensadas para hacer precisamente lo que hacen, y no ser el producto de una evolución accidental.
El matemático de la Universidad de Chicago, William A. Dembski desarrolla el “criterio de complejidad y especificación”, que es un método para saber si algo ha sido diseñado por una mente inteligente o es producto de causas naturales.
Dembski afirma que para eso es necesario tener en cuenta ante todo dos cosas. Primero, la complejidad de lo que se observa, ya que las causas naturales sólo pueden dar cuenta de fenómenos relativamente simples.
Y segundo, la existencia de un tipo de patrón que sería la firma inequívoca de la inteligencia.
El ojo es uno de estos ejemplos. Cuando un simple fotón de luz penetra en él y choca con una célula de la retina, se pone en marcha toda una cadena de acontecimientos bioquímicos, si una sola de las precisas reacciones se interrumpe, la visión normal resulta imposible e incluso puede sobrevenir la ceguera, por lo tanto, la extrema complejidad del proceso de la visión elimina la posibilidad de que el ojo se haya originado mediante transformación gradual como propuso Darwin, sino que manifiesta claramente un diseño inteligente que le debió permitir funcionar bien desde el primer momento.
Los seres vivos muestran numerosas estructuras semejantes al ojo que paralizan cualquier intento científico de explicar sus orígenes por transformación lenta y progresiva.
También el proceso de coagulación de la sangre va contra la teoría de la evolución, ya que depende de una cascada de reacciones bioquímicas en cadena que están subordinadas las unas a las otras y, por tanto, debieron funcionar adecuadamente desde el principio. Darwin escribió estas palabras en El origen de las especies:
“Si pudiera demostrarse que existió algún órgano complejo que tal vez no pudo formarse por modificaciones ligeras, sucesivas y numerosas, mi teoría se vendría abajo por completo”
(Darwin, 1980: 199)

FINALIDAD EN LA NATURALEZA
Los seres vivos rebosan finalidad
El concepto de finalidad en la naturaleza constituye para el evolucionismo ateísta un auténtico tabú del que casi está prohibido hablar.
Según esta ideología, los cambios en la naturaleza, al ser producidos por el azar, no se dirigen a ninguna parte, no hay intención en ellos. Sin embargo, la tendencia hacia un fin concreto que muestran las estructuras de los seres vivos es algo que no se puede negar:
Las raíces de las plantas se hunden en el suelo para buscar el agua y las sales minerales, mientras que los tallos y las hojas se elevan para recibir la luz del Sol y el dióxido de carbono.
Los conejos excavan madrigueras y las aves construyen nidos para poder tener a sus crías.
Las arañas fabrican telas pegajosas para capturar presas y alimentarse.
Las válvulas del corazón sirven para regular el sentido de la circulación sanguínea. Las células del sistema inmunitario vigilan y protegen el organismo de agentes invasores que podrían matarnos, etc... De manera que la existencia de la finalidad natural puede considerarse como un hecho bien comprobado ya que el mundo biológico está repleto de formas y mecanismos diseñados con precisión para realizar ciertas funciones.
La estructura íntima del universo y de los seres vivos es tan sofisticada y compleja que sólo se puede explicar satisfactoriamente apelando a una acción inteligente, capaz de escoger unas pocas posibilidades entre millones de otras que fueron sabiamente descartadas.

Por tanto, cualquier método de la ciencia humana que descarte de entrada la posibilidad de que el universo haya sido diseñado por una mente sabia y pretenda explicarlo todo como el simple producto de la casualidad, está de antemano condenado al fracaso y al error. Esto es lo que explica el matemático John C. Lennox, mediante la siguiente ilustración:
“Supongamos un automóvil Ford. Si alguien de una parte remota del mundo lo ve por primera vez y no tiene idea de mecánica moderna puede pensar que dentro del motor hay un dios (el señor Ford) que hace que el coche ande. Podría incluso intuir que, si el motor funciona bien, es porque el Sr. Ford está de buenas, y si no funciona es porque el Sr. Ford tiene un mal día. Si esa persona aprendiera mecánica, descubriría que dentro no hay ningún Sr. Ford, y que para explicar cómo funciona el motor solo habría que tener un cierto conocimiento de los principios impersonales de la combustión interna. Hasta aquí, ningún problema. Ahora bien, si decidiera que este conocimiento del funcionamiento del motor le impide creer que hubo un tal Sr. Ford que inventó el motor en un principio, nuestro personaje estaría equivocándose. ¡Sin un señor Ford que hubiera diseñado el mecanismo, no habría nada que comprender!”
Este es precisamente el error que comete quien confunde las leyes y mecanismos del universo con su causa original o su sustentador. La comprensión de la creación no elimina la necesidad del Creador, más bien es al contrario.




Fuentes:
Para Salvarte (P. Jorge Loring)
La Ciencia, ¿Encuentra a Dios? (Antonio Cruz)
Dios y la ciencia (Jean Guitton)
La ciencia descubre a Dios (Ariel A. Roth)











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