CONCÉDEME SER NIÑO


Señor, 
concédeme el don de ser como un niño 
para saber mirar 
a los demás con transparencia. 
El paso de los años ha cargado mi vida 
de suspicacias, 
temores, 
cobardías, 
tristezas, 
que me pesan 
como un fardo sobre la espalda. 
Concédeme el don de volver al principio, 
de saber confiar en los demás, 
de tener esperanza, 
de saber compartir con limpieza 
lo que de Ti he recibido. 
Vuélveme niño otra vez, 
para recibir de Ti la promesa de felicidad. 
Quítame toda desconfianza, 
toda ansiedad, 
todo egoísmo, 
todo pecado, 
que me impide llegar hasta Ti. 
Si yo no Te alcanzo, 
vuélvete, Señor, a mí. 
Mira a tu pobre siervo 
y ayúdale a ponerse en pie de nuevo, 
como un padre ayuda a su hijo. 
Concédeme el don, Señor, 
de la vida primera de un niño. 
(Javier Fernández Chento)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

SANTA TERESA Y SU DEVOCIÓN AL PATRIARCA SAN JOSÉ

  No hay devoción alguna -si se exceptúa la que todo cristiano ha de profesar siempre a Jesús y a María- que sea más grata a Dios, ni más só...

ENTRADAS POPULARES